La Comuna intentará encuadrar a las asociaciones vecinales que desde el 2006 quedaron fuera del marco legal. Se trata del primer eslabón de la puja política. Actualmente hay 111 barrios con ordenanza con posibilidades de competir, 15 se encuentran en la lista de espera y 220 pro comisiones vecinales trabajan en la ciudad.
Hace casi cinco años que las asociaciones y grupos de vecinos que trabajan para sus comunidades no están encuadrados en el marco legal, desde que el Concejo Deliberante aprobó la ordenanza Nº 4375.
El Número
8
pro comisiones vecinales posee el barrio Doctor Montaña, mientras que tres, intervienen en la zona de Laguna Seca. La norma establece una comisión por barrio.
Después de las generales de octubre será el turno de los barrios para elegir sus representantes. El General Madariaga ya cuenta con una comisión vecinal reconocida por el Municipio. Luego de esta prueba piloto, se espera avanzar en otros 20 complejos habitacionales.
La competencia electoral no es exclusiva de los partidos políticos. Las comisiones vecinales se erigen como el primer eslabón de un proceso de participación ciudadana que pretende forjar sus raíces en la institucionalización de redes vecinales, legitimadas mediante las urnas.
El General Madariaga, ubicado en la zona Norte de la Capital y bordeado por las avenidas Armenia y Centenario, fue el primero en contar con autoridades vecinales. En diciembre del 2010 se concretaron los comicios y en enero de este año el Ejecutivo reconoció la legalidad del grupo de residentes. Se trató de un caso modelo para la ciudad.
Si bien se pretendía avanzar con otras diez barriadas en el transcurso del 2011, el trajín del año electoral (primarias de agosto, legislativas provinciales de septiembre y presidenciales de octubre) truncó las aspiraciones de los dirigentes comunales. "Como estamos en fechas electorales vamos a esperar que pase el 23 de octubre para comenzar con el proceso de elecciones en los barrios", explicó la directora de Comisiones Vecinales de la Municipalidad de Corrientes, Soledad Pérez.
Cuando se recupere la calma disipada por las generales, se prevé llevar a unos 20 barrios al cuarto oscuro. De este modo se dará un paso en el ordenamiento de la urbe y se le quitarán las escarchas a la ordenanza Nº 4375, norma sancionada en 2006, promovida por el entonces oficialismo y cuestionada desde su alumbramiento por las asociaciones vecinales por el encarecimiento que significaba para el voluntariado ciudadano confeccionar listas, padrones y urnas.
Actualmente, de acuerdo con lo informado por la titular del área a El Litoral, la Comuna contará con un presupuesto que se destinará a las elecciones barriales, aunque se definirá en el año entrante en qué barriadas se realizará y el monto a invertir. Los funcionarios municipales, además, están a cargo de la confección de los padrones de los votantes.
Ordenamiento
La aplicación de la ordenanza tiene como objetivo, entre otros puntos avanzar con el ordenamiento de la ciudad. Actualmente hay 111 barrios reconocidos por ordenanza municipal y otros 15 complejos habitacionales en la lista de espera. Algunos de ellos ubicados a la vera de la Ruta Provincial Nº 5 como ser el Parque Cadenas y Samela.
La Dirección, además, trabaja con 220 pro comisiones vecinales, figura que se implementó con la reglamentación vigente de las Comisiones Vecinales, cuando estas asociaciones vecinales aún no habían sido legitimadas por las urnas.
Estas pro comisiones vecinales, si bien mantienen contacto con las autoridades comunales y trabajan en conjunto en las peticiones de los residentes, no están encuadradas legalmente hasta no contar con el estatus de comisión vecinal.
El encuadramiento permite a las asociaciones contar con una herramienta para gestionar no sólo servicios municipales, también programas nacionales, provinciales y hasta internacionales.
"Es un trabajo por el cual buscan mejorar la calidad de vida de los vecinos del barrio. Son personas que trabajan para el bien común", detalló Pérez en diálogo con este diario.
El trasfondo es político, entendido en su sentido amplio, es decir, no supeditado exclusivamente a la partidaria. Y en cada barrio pueden nuclearse varios grupos. En el Doctor Montaña, por ejemplo, trabajan ocho pro comisiones. En el Laguna Seca, que conforma uno de los circuitos electorales más grandes de la provincia, tres asociaciones bregan por representar a sus vecinos.
De constituirse, las comisiones estarán integradas por un presidente, vicepresidente, secretario, tesorero, cinco vocales titulares, cinco vocales suplentes, un revisor de cuentas y un suplente, un apoderado titular y uno suplente. Los padrones barriales tendrán como base el padrón electoral vigente.
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