Luego del operativo sorpresa de ayer, empresarios de curtiembres miran con recelo a Acumar

Según informaron a este medio, desde temprano un centenar de infantes se plegaron sobre 40 curtiembres de la zona, bajo las órdenes de Acumar. Empresarios hablaron de inconsistencia del operativo que habría clausurado 3 industrias. “Se apuntó a empresas que estuvieron complicadas con la reconversión. Pero la realidad es que es difícil para todos. Necesitamos acordar más cosas con Acumar”, dijeron desde la Unión de Curtiembreros.
Ayer, a eso de las 10 de la mañana, 12 camiones movilizaron casi un centenar de infantes que, bajo las órdenes de la Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo (Acumar) y de los Tribunales Federales de Quilmes, se plegó por casi todas las empresas curtiembres instaladas en la vera del Riachuelo de la barriada Villa Diamante con órdenes de allanamiento. “Lo que están haciendo es algo equivocado, están actuando con data errónea. Si hasta cayeron en galpones que están vacíos”, dijeron en ese momento desde una curtiembre a LA TERCERA, y puntualizaron que en total se abarcaron casi 40 empresas radicadas a la vera del Riachuelo. “Supuestamente están verificando las curtiembres que están paradas, pero caen en cualquier lugar y hacen cosas que no tienen consistencia. Vienen a una curtiembre cerrada, o cuyo dueño es fallecido y clausuran las maquinarias como si estuviera activa. Así no se puede vender el lugar”. Al momento de las inspecciones, señalaron: “Venimos en baja y encima los operativos los hacen siempre. No acompañan al productor, los atacan. Acumar y los tribunales de Quilmes tienen que rever qué es lo que están haciendo”.

Ya con la noticia de la existencia de las primeras clausuras provisorias, este medio buscó hablar con Eduardo García, presidente de la Unión de Curtiembreros Argentinos (UCA), quien relató: “Nos encontramos a la mañana con un montón de policías repartidos entre 10 o 20 por cada curtiembre. Supuestamente estaban verificando. Algunas ya tienen su clausura preventiva. Este es el único gremio que lleva más de 800 inspecciones y siguen. Pareciera que el control es solo con este rubro”.

-¿Hay algo que reprochar a Acumar?

-Hay que replantear algunas cuestiones, como por ejemplo ampliar los plazos y dividirlos para lograr la reconversión que exige la Justicia. Somos el sector industrial que más ida y vuelta tuvo con Acumar, pero no están claras las bases a las cuales debemos ajustarnos. En principio, querían trasladar el proceso de curtido y baño del cuero a otro lado, cuando se terminaron dando cuenta que se puede mejorar en la curtiembre con tratamientos alternativos y mejora infraestructural como redes de agua o cloacas. Lo que pasó hoy -por los operativos de ayer- es que muchas estaban inactivas y fueron a ellas. Otras que no pudieron superar la reconversión.

-¿Las inspecciones tuvieron que ver con que muchas industrias no se empadronaron?

-Cuando se lanzó esa idea, se largaron 45 mil intimaciones para la inscripción. Se terminaron adhiriendo 14.500 industrias. Pasó que Acumar tomó data de bases de datos en las que no todas las empresas generan efluentes. Acá se desvía el eje al querer censar y empadronar a las empresas mientras que no se contemplan los plazos de regularización.

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