El gobernador José Alperovich realizó el anuncio mientras recorría obras en Yerba Buena. Finalmente se pagará el precio de 89,71 pesos por bolsa de 50 kilos, tal cual pretendían los empresarios, pero el Poder Ejecutivo se comprometió a bajar impuestos para compensar a los productores.
Ayer, mientras recorría obras en Yerba Buena, el gobernador José Alperovich adelantó que finalmente se llegó a un acuerdo entre los industriales azucareros y los cañeros por el precio de la materia prima que se destina al azúcar y etanol para exportación.
Sobre el arreglo al que llegaron en las últimas ambos sectores, luego de una larga y tensa negociación, Alperovich manifestó: "El precio es de 89,71 pesos y se llegó a totalmente a un acuerdo". Asimismo, adelantó que el Estado quiere eximir, solo por este año, de los impuestos sobre los ingresos brutos a los “excedente de exportación, que en vez de ir a exportación va a ir al etanol”. “Ya está cerrado el acuerdo con la industria azucarera", insistió.
De esta manera, finalmente se impuso la propuesta de los industriales, quienes en una reunión de la cual también participó Jorge Gassembauer, ministro de Desarrollo Productivo de la Provincia, ya habían adelantado que sólo estaban dispuestos a fijar el precio en 89,71 pesos la bolsa de 50 kilos (375 dólares por tonelada), valores que luego se irían actualizando conforme se incremente el precio internacional, tanto del azúcar como del bioetanol. La oferta fue rechazada por los Cañeros Unidos del Este (CUE) y el Centro de Agricultores Cañeros de Tucumán, quienes que pretendían un precio de 95 pesos por bolsa (397 dólares por tonelada).
En tanto, el lunes, el titular del Poder Ejecutivo se reunió con representantes de la Federación Económica de Tucumán (FET). Al respecto, señaló: "Nos han dado un montón de temas para ir trabajando en conjunto". "Ya puse a trabajar en pleno con la Federación Económica al Ministerio de Economía, al Ministerio de la Producción y al Ministerio de Seguridad porque nos hablaron de quiniela clandestina", declaró.
"Lo que venimos haciendo con todas las organizaciones es ponernos de acuerdo, trabajando, y hacer lo mejor. Siempre digo que uno no es dueño de la verdad, tenemos que abrir la oreja, escuchar bien, ver en qué se tiene razón y en qué no, para avanzar y trabajar", explicó.

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