El proyecto, que sufrió demoras en el circuito de financiación, contempla 20 viviendas que esperan ser terminadas para junio. El MTC adelantó que este año se buscarán generar propuestas que extiendan la experiencia.
De acuerdo a sus responsables, la etapa de los trabajos generales (paredes, estructura de los techos, revoque gruesos, etc.) ya está cubierta y se avanza en las terminaciones (cielorraso, instalaciones, aberturas, etc).
"El problema financiero que tuvimos en enero nos obligó a reestructurar algunas cuestiones, ha sido una complicación para esta experiencia. En este tiempo nos tocó reformular el esquema de obra para volver a funcionar como antes de los inconvenientes", explicó Diego Motto, referente del MTC.
El circuito de financiamiento del plan de viviendas se inicia en el Estado nacional; de ahí se bajan los fondos al Municipio, que se encarga de distribuirlo a las cooperativas encargadas de los trabajos: "Lo que pasó fue que el gobierno saliente no hizo la tramitación necesaria para que se giren los fondos, el gobierno entrante tardó muchísimo en hacerla y entonces llegó un momento en el que las cooperativas se desfinanciaron, porque el circuito financiero no se cumplió en tiempo y forma. Por la presión que hicimos, logramos que se produjera ese desembolso. Eso duró un mes de incertidumbre. Para un montón de compañeros, cuyo sueldo es el único para vivir, fue bastante problemático".
Motto adelantó, además, que mientras se transita por el último tramo de esta segunda etapa de construcción, la organización ya tiene lista la presentación administrativa de un tercer tramo que proyecta otras 20 casas. No obstante, el referente del MTC analizó que lograr ese objetivo necesitará de mucho esfuerzo de gestión y movilización.
"Nosotros vemos que este año el gobierno nacional va a ajustar sobre los sectores populares. En 2009, cuando había perdido legitimidad entre los sectores medios, otorgó bastantes políticas a los sectores populares y medios. Entendemos que el gobierno logró restablecer un vínculo con los sectores medios y que ahora, con la crisis mundial afectando un poco más, va a ajustar sobre los sectores populares. Estamos a punto de presentar la carpeta del tercer plan de viviendas para continuar haciendo 20 casas en este barrio. Para que eso se haga efectivo va a ser una lucha muy grande. Vemos un año de mucha lucha", adelantó.
- Si bien inicialmente las gestiones se realizan a nivel nacional, ¿cambia en algo que el gobierno local no sea del mismo signo político que el nacional?
- Hay algunas cuestiones que indican que el gobierno nacional no va a tener la canilla tan abierta como con Rosso. Pero si bien existe eso, el problema más grueso es el otro, el del nivel nacional. De cualquier manera, nunca hemos dependido de los gobiernos municipales, como organización hemos logrado establecer gestiones a nivel provincial y nacional. Muchas veces hemos construido gestiones paralelas. Nunca hay que descansar en los gobiernos locales.
- ¿Qué significa para ustedes esta experiencia?
- Estos cuatro años de experiencia en la construcción de viviendas nos muestran que realmente es insuficiente. Son lindas experiencias para demostrar que el mismo pueblo puede hacerse cargo de la cuestión de la vivienda, pero hay peleas más generales. Es muy interesante ver los comentarios de la página de EL CIVISMO. Cuando se adjudicaron las primeras 16 viviendas algunos lectores planteaban que eso fomenta el clientelismo o la haraganería. Entendemos que esa mirada tiene que ver con una cuestión cultural o ideológica que se da en el país, donde la vivienda no está asumida como un derecho colectivo. Nunca vamos a ver una marcha exigiendo automóviles, porque no es un derecho sino un bien que no es imprescindible para la vida. Pero socialmente la vivienda está vista más cerca de los automóviles que del lado de la salud y la educación. En otros países la cuestión de la vivienda se asume como un problema social. Hay que dar un debate en ese sentido y generar una serie de propuestas para que los sectores populares podamos empezar a tratar de resolver el tema. En Luján está nuestra experiencia y la de COVILU. Entendemos que hay que generar una serie de propuestas más generales que alienten y promuevan el acceso a viviendas. En Luján somos miles y miles de familias condenadas a vivir alquilando. La tarea de este año va a ser terminar este plan de viviendas, lograr un tercero, y establecer una serie de propuestas para que esto pueda tener un alcance mayor.
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