Luego de un año, en el asentamiento de Ciudades Correntinas quedan 37 familias

Sobre terrenos municipales hoy se erigen construcciones de materiales e inclusive comercios. Sobre las tierras privadas no hay okupas. Los vecinos, mientras aguardan una respuesta oficial ante la falta de viviendas, construyeron sus casas. Todavía hay casillas en el predio.
Tras más de un año de la ocupación de terrenos municipales y privados en el barrio Ciudades Correntinas, actualmente sobre los predios pertenecientes a la órbita comunal y que fueron usurpados se encuentran unas 37 familias que erigieron en su mayoría construcciones de materiales. Funcionarios de la Municipalidad señalaron que no accionaron contra los ocupantes por la necesidad existente y comprobada por el déficit nacional e indicaron que estudiarán alternativas para los grupos familiares.

Los terrenos no cuentan con trazado urbano interno ni provisión de cloacas y agua potable, y en el lugar todavía proliferan algunas carpas y viviendas precarias que se alzan desde la toma ocurrida a fines de abril del año pasado.

La usurpación de dichos terrenos comenzó de manera similar a la ocurrida semanas atrás en los terrenos del barrio Pirayuí, aunque en su momento el número de familias fue mucho menor, no superando el centenar.

“En los terrenos pertenecientes a la Municipalidad actualmente se encuentran asentadas unas 37 familias desde el año pasado y que fueron censadas, y donde se constató la verdadera necesidad de contar con una vivienda ante el déficit habitacional que se evidencia”, señaló en diálogo con El Litoral el subsecretario de Tierra y Hábitat de la Municipalidad, Miguel Villalva.

A más de un año de la toma, los ocupantes de los terrenos levantaron en el lugar sus casas de materiales e inclusive pueden encontrarse comercios similares a un barrio. La barriada “okupa” no cuenta con provisión de servicios de cloacas y agua corriente, e inclusive las viviendas y la calle están divididas por un gran desagüe pluvial que se encuentra en la zona desde antes de la usurpación.

“La Municipalidad se encarga de brindar servicios como el alumbrado público y la recolección de residuos y limpieza, pero la provisión de agua potable y cloacas es deber del Gobierno. Aun así, en muchos barrios estamos haciendo tareas de extensión de redes cloacales y provisión de agua potable a través de programas nacionales”, expresó Villalva.

Recorriendo el lugar pueden observarse desde casas de materiales hasta casillas precarias de chapa y cartón que se construyeron durante la toma de mayo del año pasado.

El 29 de abril del año pasado, un centenar de familias ocuparon terrenos municipales y privados ubicados sobre la calle Trento en el barrio Ciudades Correntinas, de la misma manera que lo ocurrido en la barriada del Pirayuí hace casi 3 semanas.

A pesar de la intrusión, las personas que se encontraban en las tierras privadas se retiraron al poco tiempo, pero los grupos familiares asentados delimitaron terrenos de 10 metros por 30 y construyeron allí sus precarias viviendas.

En su momento, de los relevamientos realizados por la Municipalidad se pudo advertir que la mayoría de las familias asentadas en el barrio Ciudades Correntinas provenían de barriadas del sur de la ciudad, como Pirayuí, 17 de Agosto, Virgen de los Dolores y Loma Alta, y son personas que viven de changas, ladrilleros o carreros.

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