Por: José Luis PonsicoEl regreso del general Juan Domingo Perón, en vuelo de Alitalia, a Ezeiza, mediodía del 17 de noviembre, bajo la lluvia, estuvo signado por medidas extremas de seguridad del gobierno de facto del general Alejandro Lanusse. Hoy, a cuatro décadas de un mundo convulsionado
Lanusse había desplazado al general Roberto Marcelo Levingston, marzo del´71 en golpe interno similar al anterior, cuando comandantes del Ejército -conducidos por el propio Lanusse- habían puesto fin al régimen de Juan Carlos Onganía dos años antes. Levingston fue una transición. Perfil bajo y sin mando de tropa.
El contexto de la época, la guerra de Vietnam -desde 1964-, crisis en Chile donde Salvador Allende soportaba huelga de comerciantes y transportistas; San Lorenzo campeón Metro y Nacional con el DT. Juan Carlos "Toto" Lorenzo; Richard Nixon visitando China de Mao Tse Tung y el joven criminal Robledo Puch retratado por Osvaldo Soriano, maravillosa nota del diario "La Opinión" de Jacobo Timerman.
La "Masacre de Trelew" por fuga de presos políticos. Trece militantes populares acusados por el gobierno militar como "del ERP. Ejército Revolucionario del Pueblo", asesinados en la cárcel, tras la evasión de otros seis del Penal de Rwason. Llegaron en un vuelo de Austral al aeropuerto chileno de Tepual en Puerto Montt.
Los Juegos Olímpicos, Munich, vivieron otra "masacre". La guerrilla palestina, "setiembre negro", asesinó a once atletas israelíes. En Mataderos apareció sin vida el empresario Oberdan Sallustro -por su secuestro pedían un rescate de presos políticos; la dictadura no concedió- y el país se conmovía con otros asesinatos.
Habían acontecido los crímenes de Augusto Timoteo Vandor y del general Pedro Eugenio Aramburu. Crecía la guerrilla urbana y la organización "Montoneros" se adjudicó el "juicio a Aramburu" cuando el ERP. atentaba contra el jefe del II Cuerpo de Ejército, general Juan Carlos Sánchez. Asesinado en Rosario.
En River se iba el brasileño Waldir Pereira ("Didí"). El DT. había dejado seis o siete jugadores de Tercera en Primera. El "millonario" hizo 50 goles en el Nacional, trece partidos -5 goles a Boca y 7 a Independiente- pero perdió la final contra San Lorenzo (0-1) en tiempo suplementario, cancha de Vélez Sarsfield,
Un grupo de jugadores de rugby uruguayos produjo después del regreso del fundador del justicialismo el milagro de la Cordillera de Los Andres... "¡ Viven ... !" por hallazgo del arriero chileno que recorrió el mundo y concluyó en película. Desde mucho antes, el país -la calle- vivía aquí una consigna política: "Luche y Vuelve".
En 18 años de exilio el peronismo, proscripto, había soportado distintas pruebas. Los acuerdos de Perón y Rogelio Frigerio, Caracas 1957, no sirvieron. El apoyo del justicialismo a la candidatura de Arturo Frondizi en elecciones, febrero´58,concluyó en fracaso.El gobierno frondicista rompió el acuerdo, fines del´59,según John William Cooke
En el sindicalismo el sector "neoperonista" de Augusto Timoteo Vandor se mostró cerca del ministerio de Trabajo en el´66 en la primera parte del gobierno de Juan Carlos Onganía. Marzo del´68, clara disidencia con el "vandorismo", Raimundo Ongaro, Gráficos, impulsó la "CGT de los Argentinos", con Julio Guillán, telefónico
El periodista y escritor Tomás Eloy Martínez escribió que "Perón tenía todas las cartas a su favor: la Argentina hastiada de gobiernos militares, mostraba a las izquierdas y las derechas unidas en torno de su figura en el´72", subrayó en "La novela de Perón", 1985. Había sido redactor de "Primera Plana" a mediados de los´60.
"El problema era, quizá, que Perón ya no tenía ganas de volver. Vivía cómodo en Madrid, rodeado de mediocres y de falsos magos, al tiempo que sujetaba desde lejos las riendas de la Patria. El exilio, al parecer, le convenía. En la Argentina, además, los grandes hombres murieron afuera" puntualizó Eloy Martínez.
"Asediado por familiares y domésticos ávidos de poder cometió la peor equivocación política de su vida: regresó para mandar y morir. Su fama estaba alimentada de fuego", concluyó el intelectual tucumano, lejos de captar tal vez el sentimiento de millones de argentinos que vivían con la esperanza y el recuerdo del primer gobierno peronista.
Curiosamente, dos leyendas ilustran parte de la pasión política que patentizó la época. En el´56, cuando el gobierno de la Revolución Libertadora dictó el Decreto 4161, notorio signo antiperonista, prohibiendo toda cita o invocación a las figuras, nombres, apellidos y símbolos del peronismo derrocado.
En un suburbio de Rosario Dos meses antes del regreso de Perón, mientras se conocía la detención de Raúl Sendic, mítico fundador de la organización "Tupamaros", baleado previamente por la policía uruguaya, en la zona de Floresta la militancia pintaba un mural con una leyenda inolvidable: "Perón vuelve cuando se le cante las pelotas", se leyó durante un tiempo. Un mes antes, Lanusse promovía un título de tapa: "¡ Habrá que ver si a Perón le dá el cuero... para volver!", sentenció el militar reconocido como símbolo "gorila" del Ejército hace 40 años. (*) Periodista. Integraba la JTP (Juventud Trabajadora Peronista) en el´72, en Mar del Plata.



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