“Luchamos por el matrimonio igualitario”

Carolina Frangoulis se opone a lo que ella llama el circo barato que se ha instalado en la sociedad. Cree que la razón de la resistencia a este cambio es no perder los privilegios.
Carolina Frangoulis nos recibió en su lugar de trabajo para expresar su punto de vista. Con una seguridad, una vehemencia y una claridad notable ha dejado establecido lo que busca –ella, y los que luchan desde el Foro por la Diversidad del INADI- es el matrimonio igualitario.

Frangoulis sostuvo que: “nosotros queremos hacer constar que lo que queremos es matrimonio igualitario que me parece lo rescatable antes de empezar a hablar de matrimonio civil”. Agregó “lo que nosotros venimos planteando desde el foro por la diversidad del INADI es que se reconozcan los mismos derechos y los mismos nombres para todas y todos; por eso hablo de matrimonio igualitario. Quiero separar el matrimonio de este circo barato que han tratado de hacer con esta unión civil absolutamente discriminatoria, anticonstitucional, fuera de lugar con derechos de segunda”.

Cuando le preguntamos el por qué de su lucha nos contesta: “Cuál es la razón por lo que nosotros no lo querríamos. Ya está demodé hablar de una patología, hablar de demonios de todas estas cosas que se vienen hablando en estos últimos tiempos. Las familias homoparentales son exactamente iguales a las familias heterosexuales que tienen el mismo hilo conductor que es el hilo conductor del amor, el problema surge en cuanto a la desprotección que padecen las familias homoparentales. Estas familias están desamparadas. No tienen derechos. Es decir las familias formadas entre dos mujeres o entre dos hombres que tienen impedimentos a la obra social, impedimento a la herencia, impedimento a formar parte de la crianza de los hijos exactamente igual que los matrimonios heterosexuales”, indicó convencida de la lucha. La joven también reflexionó que “lo que quieren es: no que yo gane, sino que ellos no pierdan. Sí creo que como católica bautizada Dios me quiere. No por eso significa que yo me quiero casar por iglesia”.

Abundó diciendo “cuando nos discriminan no se dan cuenta que hablan de personas”. Inquirimos sobre cuál era el motivo por el que observaba tanta resistencia a lo que nos contestó: “creo que el motivo de la resistencia al cambio es la pérdida de los privilegios”.

Cuestionó luego que en la simplificación política “es un error y una falta de respeto cuando se hace una disputa entre K y no K. Acá lo que está en juego son mis derechos”.

Concluyó que cuando la iglesia habla de demonio es ver que ha perdido los ejes de la cuestión. Parece que ya no nos tenemos que confundir.

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