La lucha contra el picudo se enfoca en las acciones de pequeños productores

SAENZ PEÑA (Agencia) - “Los pequeños productores son la parte más vulnerable del sistema algodonero, es por eso que con un presupuesto complementario se busca reforzar el trabajo de las comisiones de lucha contra el picudo para controlar a la plaga y minimizar los daños que pueda causarle al sector”.
La definición corresponde al coordinador regional del Programa de Prevención y Erradicación del Picudo del Algodonero, ingeniero Julio González, quien destacó que para erradicar al insecto “debe existir un compromiso grupal y no parcial”.

En el transcurso del año en el que el picudo impactó en todo el territorio provincial, las planillas de datos de la red de monitoreo muestran la evolución de las capturas, observándose que julio y agosto fueron los meses de máximas capturas por el movimiento de la plaga que salió del cultivo por efecto de la destrucción de los rastrojos.

En septiembre el número de insectos que cayeron en las trampas fue mucho menor debido a que no había plantas de algodón en pie. “Ahora, en época de siembra, estamos observando que la curva está aumentando lo que muestra el traslado de la plaga desde los refugios hacia los sembrados”, detalló el ingeniero González.

“Las capturas están aumentando lo que nos indica que es el momento en el que debemos poner en marcha todo el mecanismo de control, buscando la eficiencia para evitar la reproducción descontrolada del insecto y pérdidas económicas importantes para el productor”, advirtió el funcionario responsable regional del programa de lucha contra el picudo.

La prioridad

El profesional reconoce que “el picudo se dispersó por toda la provincia, en consecuencia las acciones a partir de esta nueva campaña tienen como primer objetivo atender a cada uno de los pequeños algodoneros de todo el Chaco”.

En el proceso de control de la plaga más importante que tiene hoy el algodón, desde el Programa de Prevención y Erradicación del Picudo del Algodonero (PNEPEPA) están realizando labores de reordenamiento de trampas en toda la provincia. “En el ordenamiento de las trampas especialmente se está trabajando en el noroeste provincial: zona de Miraflores, Juan José Castelli, Tres Isletas o Las Garcitas; apuntando las acciones hacia el pequeño productor para tener activas las herramientas que nos permiten realizar un efectivo monitoreo en cada etapa del cultivo”, explicó el coordinador regional del programa, ingeniero Julio González.

La importancia de las trampas

En toda la región algodonera el Senasa tiene instaladas trampas, cuyo monitoreo general lo deben realizar las comisiones zonales coordinando acciones grupales para levantar los datos. En el control individual, son los mismos pequeños productores los que fueron recibiendo capacitaciones para entender la información que les brinda esa herramienta, aunque desde el ente sanitario se entiende que “aún falta optimizar la recolección de planillas”.

“Lo importante es que la trampa esté activa antes de que el cultivo muestre los primeros pimpollos. Hasta esa etapa es la trampa la que atraerá al insecto y nos dará una lectura de la situación de cada zona, advirtiendo sobre la necesidad o no de realizar los tratamientos iniciales del control de la población”, señaló el ingeniero González.

Solamente en la zona oeste del Chaco el programa de lucha contra el picudo del algodonero tiene 19 mil trampas activas.

Motivar a las comisiones de lucha

El trabajo grupal es mencionado constantemente cuando se hace referencia a las acciones que se deben emprender para controlar a la plaga más dañina que tiene el algodonero. Para accionar de forma agrupada fue que se crearon las comisiones zonales de lucha contra el picudo.

“Las comisiones de lucha tenemos que tratar de mantenerlas siempre activas, porque son el espacio de consenso y de definición de las acciones; el objetivo de la labor grupal es articular trabajos que comprendan a todos los sectores”, acotó Julio González. Reconociendo el profesional que “no es fácil el trabajo grupal”, considera que “es necesario asumir el compromiso si se quiere erradicar a la plaga con acciones integradas”.

“Hoy el picudo no está en un solo lugar dentro del Chaco, está en todo el territorio provincial y se deben implementar colectivamente las acciones de manejo”, remarcó.

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