Las estadísticas comunales reflejan que en los últimos 8 años se construyeron más de 379 edificios, de los cuales 199 se corresponden con construcciones de 4 pisos o más y 180 hasta tres pisos.
Los proyectos de altura ocuparon una superficie de 280.000 metros cuadrados, es decir 28 manzanas o más de 4000 viviendas del Instituto de Vivienda ejecutadas con los planes federales.
En tanto, las construcciones más bajas superaron los 95.000 metros cuadrados, es decir 10 manzanas y 1.400 viviendas concretadas por el gobierno provincial.
Tal crecimiento comenzó a encontrar su techo el año pasado, y hoy la curva es decreciente tanto por los pocos espacios libres para edificar como por la disminución de inversiones privadas interesadas en el rubro.
Otro dato interesante es que la construcción edilicia en altura se incrementó un 80 por ciento en los últimos 8 años, es decir que en menos de una década casi se duplicó la cantidad de edificios.
El fenómeno comenzó luego a partir de 2004, pero tuvo su plenitud en 2009 y 2010, años en los que los ahorristas se concentraron en invertir en ladrillo, considerado el destino más seguro de las ganancias.
Reglas para construir
Levantar un edificio en Resistencia no es tarea fácil, dado que hay una serie de condiciones que deben respetarse. Al menos hay cuatro controles antes de que el profesional pueda colocar los cimientos.
Además las ordenanzas establecen los espacios mínimos para garajes, los ascensores y las salidas de emergencias. Además deben cumplir con normas de seguridad tan importante para quienes habiten en estos departamentos.
También las cuestiones de suelo son un límite porque en Resistencia solo se permite hasta un subsuelo siempre y cuando el suelo sea lo suficientemente fuerte. Por lo general no existen y por eso las cocheras se hacen en los primeros pisos.
Poco espacio
Las estadísticas demuestran que cada vez hay menos edificios de perímetro libre, a tal punto que durante el año pasado solo se terminaron siete contra 15 levantados entre medianeras. Uno fue construido en un perímetro semilibre.
Los funcionarios explicaron que no quedan terrenos de perímetro libre, por lo que casi todo se edifica entre medianeras, es decir, con propiedades lindantes habitadas, en su gran mayoría, por vecinos que no son amigos de las alturas.
Aun así hay grandes proyectos, como la torre Armony, 90 metros, pero en vertical. También hay otros inversionistas interesados en superar la altura estándar de la capital con los nuevos métodos disponibles.
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