En el marco de las críticas realizadas por distintos referentes del sector, entre ellos Oscar Castillo, la línea interna del centenario partido afirmó que “ya no es posible sostener una estructura partidaria concebida desde el caudillismo y el verticalismo político”.
Luego de la aplastante derrota del Frente Cívico y Social (FCyS) en las elecciones del pasado 23 de octubre, donde el Frente para la Victoria (FPV) se impuso con el 70 por ciento de los votos y se quedó con las dos bancas para diputados nacionales en juego, y las polémicas declaraciones del ex gobernador Oscar Castillo, recrudecieron las internas y los fuertes cruces en la Unión Cívica Radical en Catamarca.
En este sentido, la Junta Provincial de la Corriente Progresista Radical (CPR), emitió un documento en el que cuestiona en duros términos al gobierno del FCyS y a los máximos referentes del centenario partido, responsabilizándolos por las tres derrotas en las urnas durante el año.
De acuerdo con la línea interna del radicalismo, durante las distintas contiendas electorales, de marzo, agosto y octubre, la gente se expresó “a favor de una opción a la que consideró más viable (FPV) por sus propias virtudes, y por el aburguesamiento de un gobierno que en los últimos años gobernó con más errores que aciertos”.
“Sin detenernos en el análisis de los resultados en términos de cifras y porcentajes, los hechos demuestran que ya no es posible sostener una estructura partidaria concebida desde el caudillismo y el verticalismo político”, señala el documento, al tiempo que agrega: “En un mundo donde los líderes de la alta política promueven el pluralismo, destiñen los personalismos que imponen sus razones individuales o sectarias -a fuerza de su poderío partidario o institucional- por sobre las inquietudes de la militancia, por sobre los postulados de un proyecto político y por sobre una ciudadanía que demanda respuestas”.
Ante esta realidad, la CPR considera que existen dos modelos de partido a debatir. En primer lugar, la continuidad del régimen vigente, con sus metodologías y referentes, “en su mayoría actores que en ejercicio del poder vienen repitiendo el mismo libreto desde 1983, sin dar lugar a las nuevas generaciones”. U optar por un modelo progresista: con hombres y mujeres que impregnen su accionar con la amplitud de miradas, el respeto a la diversidad política, donde prime el bien común y las decisiones colectivas por sobre las posturas personales.
“Los radicales de Catamarca hemos recorrido un largo camino, dificultado en los últimos tiempos por la arrogancia y la cerrazón que favorece la falta de apertura al diálogo (de los máximos dirigentes del partido)”, reflexiona a modo de conclusión la CPR a través del documento.

Comentá la nota