En el último trimestre, la venta callejera en el Centro creció 60%

En el último trimestre, la venta callejera en el Centro creció 60%
Un estudio de la UCIM registró un promedio de 10 puestos mensuales extra entre abril y junio en comparación con los tres meses anteriores. Artículos varios, alimentos y bebidas y juguetería, los rubros que más venden.
En busca de mejores precios y otras alternativas, los consumidores mendocinos e incluso los turistas apuntalan la comercialización de productos en la calle. Un relevamiento realizado durante el segundo trimestre de 2012 destaca que, con respecto al período enero-marzo, la cantidad de puestos de venta creció casi un 60%.

El estudio de la Ucim (Unión Comercial e Industrial de Mendoza) registró un promedio mensual de 10 puestos de venta callejera ilegal en distintas áreas de la ciudad de Mendoza. Esto fue el resultado de 9 puestos relevados en abril, el 11 en mayo y el 10 en junio.

Por incidencia en el total, el análisis le otorga el primer lugar a la categoría “Otros” (artículos varios), con 31,5%. El segundo rubro de más peso fue Alimentos y bebidas, con un 18,5%, lo que significa que casi dos de cada diez puestos comercializan ese tipo de productos. En tanto, Juguetería y esparcimiento representó el 16,7% del total y en la cuarta posición aparece Indumentaria y calzado con el 11,1%.

“Para Vendimia y en las vacaciones se vendió bastante. Después hay que remarla, porque la habilitación es sólo para productos artesanales y eso limita la oferta. Como al mendocino le gustan las marcas, cuando le decís que una bolsita de praliné vale cuatro pesos se escandaliza. No sólo sube la canasta básica, esto también”, se sincera Verónica, que trabaja a diario en la esquina de Chile y Las Heras.

Desde la óptica de Silvana, al frente de una florería sobre avenida San Martín y San Luis, si bien en gran parte están atadas a las fechas y el flujo turístico, la estabilidad de las ventas “depende mucho de la atención y el servicio. Quizá no se hace diferencia con los precios pero, además de preparar los ramos con papel celofán, les ofrecemos entrega a domicilio”, ejemplificó la mujer.

Del otro lado del mostrador imaginario, no son pocos los que se muestran satisfechos con la alternativa de comprar fuera del circuito tradicional. Como lo hace Carlos, un docente de 44 años con un vendedor ocasional de indumentaria que conoció hace unos meses.

“No me interesa de dónde viene la mercadería y si son o no marcas originales, sólo la calidad. En todo caso, es una opción ante los abusos de precios que veo en las vidrieras” comentó luego de adquirir un jean a $ 180 y una campera en $ 200 que bien pueden pasar por los originales Wrangler y Columbia, respectivamente. El caso de Carlos, claro, se repite en distintos rubros.

Un lugar en el mapa

Otros vendedores, en cambio, eligieron una ubicación fija y relativizan el presente. “Venía bien, pero desde que empezaron los controles por la venta de dólares se frenó un poco. Además yo no manejo plásticos y es una desventaja. Igual a la gente le hago chistes y por ahí se para”, señaló con humor José, que desde hace 30 años tiene su puesto de venta de praliné y pochoclo en plena zona cambiaria y aclara que tiene todo en regla e, incluso, cumple con los cursos de manipulación de alimentos que habitualmente se exigen.

En la Alameda, donde desde hace poco más de un año, cada día de 9 a 22 ofrece desde sahumerios y bijouterie hasta artículos de cuero y decorativos, Margarita cuenta que le va mejor en la primera quincena y que “a la gente le interesa un poco de todo”. Agregó que le ayuda mucho estar cerca de las paradas de micros pero, al revés de otros, los feriados son complicados: “cierran los negocios de la zona y si no fuera por los vecinos que salen a caminar viene poca gente”, relató.

Tanto el de José como el de Margarita son puntos del “mapa” de la venta callejera, que forma parte del movimiento que habitualmente los transeúntes mendocinos observan por las calles del Centro de la ciudad y que el estudio de la UCIM también sistematiza. Lo cierto es que aporta datos para elaborar un ránking de acuerdo a la densidad de puestos instalados por cuadra.

Según el criterio utilizado, el primer lugar lo comparten Las Heras al 300 y 9 de Julio al 1.500, cada una con 1,3 puestos por cuadra en promedio y con una incidencia de 13,3% en el total de puestos. En el segundo lugar también se registró un empate técnico entre otras dos cuadras consecutivas de Las Heras, al 400 y al 500, con un puesto en promedio y una incidencia del 10% en el total.

La situación en el país

El análisis de la UCIM integra un informe nacional coordinado por la CAC (Cámara Argentina de Comercio). Indumentaria y calzado se presentan como los rubros líderes del comercio ilegal callejero que, aunque a nivel nacional se redujo 2,9%, quedó parcialmente compensada por subas en Buenos Aires, Salta y Neuquén, además de Mendoza. Teniendo en cuenta que, respecto del cuarto trimestre del 2011 el período base, la baja fue del 0,8%, el Índice de Venta Ilegal Nacional (IVIN) se ubicó en 99,2.

La metodología abarcó recorridos y observación de puestos de comercio ilegal instalados sobre avenidas, calles, y peatonales. La categorización por rubros responde a la Clasificación Internacional Industrial Uniforme (CIIU).

De acuerdo con el informe, que cubre seis ciudades, la caída general fue resultado de bajas en la actividad de Rosario (Santa Fe) y Posadas (Misiones). Para la elaboración de los datos, junto a la Ucim, participaron otras asociaciones empresariales como la Cámara Argentina de Comercio e Industria de Rosario, la Cámara de Comercio de Industria de la provincia de Salta, la Asociación del Comercio, Industria y Afines de Neuquén y la Confederación Económica de Misiones.

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