En el último año se registró una disminución de casos

El 10 de septiembre fue establecido por la Organización Mundial de la Salud como el «Día Mundial para la Prevención del Suicidio», con la finalidad de fomentar en todo el mundo compromisos y medidas prácticas para prevenir los suicidios. En 2010 la Argentina adhirió a la conmemoración.
«Se busca promover acciones comunitarias en pos de prevenir el suicidio», explicó el médico Psiquiatra del Hospital Regional Ushuaia, Esteban Cavalieri, y además «promover en la sociedad los valores de tolerancia, escucha y solidaridad hacia la persona que está padeciendo algún tipo de circunstancia adversa, que es lo que puede llevar a pensar en la muerte como única salida».

El especialista comentó que la OMS decidió establecer un día sobre esta problemática debido a que «el fenómeno ha ido aumentando en todo el mundo y ya se constituye en la tercera causa de muerte a nivel mundial y la segunda en adolescencia», no obstante en el último año ha habido «una tendencia a disminuir en el país y en la provincia», lo que atribuyó a «un mejor desarrollo social de la población».

«El suicidio es un tipo más de violencia que es la violencia dirigida hacia uno mismo», especificó Cavalieri, y mencionó que algunos de los signos de alerta son «el aislamiento, poca capacidad expresiva en lo verbal, intolerancia ante circunstancias adversas o frustración, la persistencia de ideas negativas, la dificultad para comer, dormir y trabajar; la desesperanza, el llanto inconsolable y el repentino cambio de la conducta».

El doctor expresó que ante la detección de estos signos es importante «ofrecer algún espacio de confianza donde la persona pueda expresar sus ideas, sus pensamientos y sus emociones», y que esto puede realizarse desde diferentes lugares y roles como «un familiar, un amigo, un vecino, un maestro, un terapeuta, un médico de atención primaria, un líder religioso o un compañero de iglesia».

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