Último gesto de Lula: ahora dice que Dilma será su candidata en 2014

“Me parece justo que el que está ejerciendo el mandato pueda intentar la reelección”, expresó. El viernes deja el cargo “gustoso” de haber gobernado Brasil y con un apoyo del 80%

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que el viernes próximo dejará su cargo como flamante presidente de Brasil, comenzó ayer a transitar su última semana en el gobierno con elogios a su sucesora, Dilma Rousseff, inauguraciones de obras públicas, reuniones con la prensa y agradecimientos al pueblo brasileño por haberle dado el “gustoso” rol de gobernar el país durante ocho años.

En su último desayuno formal con periodistas, donde hizo un repaso de su presidencia, Lula desestimó la posibilidad de buscar un tercer mandato en 2014, al asegurar que Rousseff será su candidata en caso de que busque la reelección.

“Dilma será mi candidata en 2014, a no ser que ella no quiera. Me parece justo y legítimo que el que está ejerciendo el mandato pueda intentar la reelección”, expresó el mandatario, quien aseguró además que no pretende ser candidato a ningún otro puesto ejecutivo en 2014, ni siquiera a la gobernación de San Pablo, el estado más rico y poderoso de Brasil y que desde hace 16 años es administrado por la principal fuerza de oposición, el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

La aclaración presidencial se conoció pocos días después de que en otra declaración pública, Lula dijera que no podía descartar definitivamente que pudiera intentar volver a ser presidente en 2014, dado que se considera “un político nato”.

“Estoy convencido de que Dilma formó un gobierno capaz. Para ella no hay novedades, conoce el proyecto, los actores, los gobernadores y algunos ministros. Va a tener una vida más fácil de lo que tuve en 2003, cuando todo era novedad. Tiene una ventaja extraordinaria para tener éxito”, evaluó el mandatario. Antes de la entrevista con la prensa, en su último programa radial semanal, Café con el Presidente, Lula pidió a los brasileños que apoyen a Rousseff.

“Brasil vive una fase importante de crecimiento que puede llevarnos a ser, dentro de cinco o seis años, la quinta economía mundial. Serán cuatro años de intensivo trabajo. Dilma necesitará todo el apoyo, y es eso lo que les quiero pedir”, declaró.

Consultado sobre qué hará tras dejar la presidencia, reiteró que se dedicará a descansar.

Lula, que deja su cargo con un 80% de imagen positiva, una economía pujante y un país con proyección internacional, sostuvo que no se arrepiente de las medidas que tomó durante sus dos mandatos y que las volvería a tomar si fuera necesario. Y comparó el rol de presidente con el de técnico de fútbol.

“La gente reclamaba que Dunga convocara a no sé quién, que Mano Menezes (actual DT de la selección) convocó no sé a quién... Pero uno convoca a quien tiene. A todo el mundo le gustaría tener 11 Pelés, pero no hay. Lo importante es que el líder comande el equipo”, dijo.

Como el mayor logro de su gestión, Lula no citó los avances en el área social que permitieron sacar de la pobreza extrema a más de 25 millones de personas ni la estabilidad y crecimiento de la economía, sino otro “logro” que consideró de mucha más envergadura. “Tengo conciencia de que cambié la forma de relación entre el Gobierno y la sociedad”, afirmó.

También estimó que uno de los mejores momentos en política exterior fue el acuerdo con Irán para que este país entregara uranio para enriquecerlo en el exterior, mientras que el peor momento fue el accidente de un avión de TAM, en el que murieron 200 personas.

Comentá la nota