El inusual cambio climático producido en la región, con jornadas de intenso calor, humedad y luego bajas temperaturas, perjudicó la producción citrícola provocando un marcado descenso en la cantidad de fruta apta para ser comercializada.
En la noche de este jueves se realizó una reunión con los productores para informar cómo encarar todo después de las grandes heladas. Se analizará “cómo hay que tratar tanto al cultivo como a la quinta”, dijo Calgaro. Y agregó “la realidad es que en las quintas (la situación) se sigue agravando”, lamentando “son las consecuencia de una quemadura, que con el correr de los días se verá la profundidad del daño que hizo”.
El productor definió la situación como “muy compleja”, indicando que “complicó todo lo que es el mercado interno de la fruta”. Y graficó “imaginen tener proyectado el trabajo de todo un año y que en dos o tres días cambie todo”. Eso significa “tener que armar y organizar cuanto le quedó a uno en la quinta, cuanto trabajo hay y a cuanta gente se le va a poder dar trabajo, es muy delicado” lamentó . Además, “ver los rostros y no saber que trabajo darle es complejo, es muy triste”.
Respecto al trabajo de cosecha, del que dependen un gran número de trabajadores de la región, Calgaro señaló que “por el momento se está tratando de recuperar la fruta que ya estaba madura y que no se quemó todavía. Lo que se pudo aprovechar y llevar a fábrica, se llevó”. Y especificó que “ahora está en análisis lo que es la naranja de verano, para ver si la fábrica la va a tomar o no, si da la madurez o el jugo, justamente eso es lo que está sujeto a análisis”.
En este sentido, el citricultor manifestó que el panorama de venta en las fábricas de jugo se complica a pesar de que las mayoría de las industrias están en Concordia ya que “lo que se había planificado trabajar en un año lo tienen en un mes”, detallando que “hay colas de camiones, la fruta se pudre esperando turno para descargar”. E insistió con la sensación de tristeza que se siente al ver “por un lado los productores que se desesperan para aprovechar algo y los camiones llegan a la fábrica y está todo saturado, no hay lugar”.
En referencia a la cosecha de mandarinas, el productor contó que “algunas ya se las está tirando al suelo, de algunas variedades que ya se secaron”. Aunque indicó que “en algunos lugares específicos, como son las fincas en zonas a la vera del lago, se les puede sacar algo de fruta”, pero después “hay que pasar a lo que es octubre, noviembre, de algunas de las quintas que hayan sufrido menos daño”.
Al ser consultado acerca del precio de la fruta, Calgaro comentó que “entre lo que fue una semana de mucha humedad, el fin de semana largo hizo que la fruta que estaba en el mercado, la que no vendió se pudrió”. Además, “el fin de semana largo hizo que no entrara fruta al mercado y si entró fruta nueva sigue igual no hubo ninguna variante” en precios. No obstante, reconoció que “se calcula que la poca fruta que va a quedar seguramente va a tener un precio diferente de aquí en adelante, pero son unos pocos los que van a tener fruta”.
Ante la posibilidad de que algunos citricultores estuvieran vendiendo a un precio elevado su producción, Calgaro dijo que “es muy difícil que el productor pueda poner el precio”, ya que “lo pone el mercado”. Y especificó que “si la demanda es muy elevada el producto aumenta y si la demanda no es tal, a consecuencia de la falta de oferta o del poder adquisitivo, no hay demanda, por lo tanto no cambian los precios”. En este caso, “el que tenga una fruta buena y sana, sobre todo sana, seguramente en lo próximos meses van a ver una diferencia”. Y remató “pero cuantos son, no sé si me alcanzan los dedos de la mano”.
Asimismo, se consoló reconociendo que “estas son las consecuencias de estos fenómenos climáticos que no estamos preparados para soportar”. Y añadió “es un problema que no tiene antecedentes con la magnitud con la que se dio ésta vez”.
En cuanto a las reuniones mantenidas con distintos funcionarios provinciales, el presidente de la Federación del Citrus valoró la declaración de la emergencia por parte de la provincia, especificando que “va a durar, en principio, hasta diciembre de 2013”. Además, comentó que “se están haciendo las gestiones y los trámites, que esperamos si no es mañana la semana que viene, para que se declare la emergencia a nivel Nacional”. Y confió que “es la que más nos está haciendo falta”, ya que es “de la que tenemos que obtener las respuestas y los recursos, porque todos sabemos que de la provincia es muy difícil”. Aunque remarcó que “ayuda mucho la parte provincial, porque otorga prórrogas de algunos impuestos, el inmobiliario rural, o aquellos productores que tenían créditos con el CFI, seguramente lo que dure la emergencia van a poder trasladar las cuotas que tenían durante este año y el próximo”.
En este sentido, destacó la presencia del gobernador Sergio Urribarri, “en persona estuvo con los productores, con todas las asociaciones, con las Juntas de Gobierno, los intendentes, justamente para ir avanzando en todo esto”. Y añadió que “las asociaciones están entregando los formularios de la declaración jurada para luego trasladarlo que Secretaría de la Producción de la provincia donde van a hacer analizados y luego entregar un certificado a cada productor”.

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