Las últimas cartas

Por Eduardo Tagliaferro

El Gobierno se enfrenta a la decisión de ceder a los reclamos y reducir el monto de reservas que podría utilizar del Banco Central o morir en la batalla parlamentaria.

La posibilidad de aprobar una ley que le permita al Gobierno modificar el presupuesto nacional y utilizar parte de las reservas del Banco Central para pagar vencimientos externos es una de las últimas cartas del oficialismo para evitar el rechazo parlamentario al decreto 2010 que constituyó el Fondo del Bicentenario. Antes de ella, el kirchnerismo había especulado con reemplazar al DNU por una ley idéntica a éste. ¿Qué cambió para que el oficialismo contemple ahora la posibilidad de modificar el presupuesto? Lo que ayer no tenía futuro hoy lo tiene de la mano del senador Carlos Verna. El pampeano les adelantó a los opositores que antes de votar el rechazo al decreto pretende tratar un proyecto de ley. Algo que, si bien podría ocurrir en la misma sesión, minimizaría la derrota del Gobierno que el miércoles tendría en Diputados el primer rechazo al decreto 2010.

La redefinición presupuestaria, aunque no la niega, reduce la capacidad del gobierno de echar mano de las reservas del Eduardo Tagliaferro la oposición que no los ayudará a conseguir el quórum. Los once diputados de la denominada centroizquierda que rechazaron participar de una sesión especial comprometieron su presencia en la sesión convocada por el oficialismo. Como prioridad, piden la creación de una comisión investigadora de la deuda externa. En una sesión ordinaria necesitarían tener el voto favorable de los dos tercios para crearla. Requisito que no es necesario en una sesión especial. En diálogo con este diario, la diputada Alcira Argumedo dijo que la centroizquierda no estaba de acuerdo con la sesión especial porque "no queríamos patotear al Gobierno que apoyamos en la estatización de Aerolíneas Argentinas y de los fondos de pensión de las AFJP". Hoy será un día de definiciones: la centroizquierda verá si puede mantener su equilibrio, la Coalición Cívica decidirá si falta en masa a la Asamblea Legislativa, mientras que radicales y peronistas afinarán detalles de la reunión de Labor Parlamentaria que decidirá la suerte del decreto 2010. l BCRA. "No tendremos los 6.500 millones de dólares, pero algo es algo", confió a este diario un encumbrado legislador del kirchnerismo al hablar de la propuesta del pampeano que desde hace más de una semana está en el despacho de Cristina Fernández de Kirchner.

Con su proyecto, Verna ratifica lo que dijo cuando llegó al Senado: "No soy oficialista ni opositor". También pone en evidencia la actual fragilidad de las mayorías parlamentarias. En palabras de Antonio Gramsci, ni lo viejo termina de morir ni lo nuevo termina de nacer. Eso explica la crisis que bloquea el funcionamiento de la Cámara alta. La modificación presupuestaria propuesta por Verna permitiría coparticipar el 37 por ciento de los recursos que integraban el Fondo del Bicentenario. Ésa es la llave que lo hace posible. En las bancas del Senado abundan los ex gobernadores.

Desde hace días circula la versión de que el oficialismo podría, de la mano de Agustín Rossi, reemplazar al DNU 2010 por un proyecto de ley similar. El jefe de la bancada radical, Oscar Aguad, se opone a la movida de Rossi. "No existe ninguna posibilidad" de respaldar una iniciativa semejante, dijo ayer el radical. Los radicales rechazan el uso de las reservas para pagar deuda, pero no descartan utilizarlas para otros fines. Algo que afirmaron en varias ocasiones cuando se discutió el decreto presidencial en la Comisión de Trámite Legislativo.

El oficialismo tendrá que acelerar sus definiciones. Dentro de dos días, la Cámara alta se apresta a rechazar el DNU 2010. Un escenario que el kirchnerismo intentó evitar a toda costa. "Matame el 3 de marzo, pero no me mates el 2", le pidió la mendocina Patricia Fadel a un destacado diputado del radicalismo. La oposición aceptó desplazar para el 3 la sesión especial en la que pensaba rechazar el DNU. Pedido que mantienen como "garantía" para que Eduardo Fellner cumpla con su palabra de llamar a una sesión ordinaria para ese mismo día. Fellner le adelantó a la oposición que no los ayudará a conseguir el quórum. Los once diputados de la denominada centroizquierda que rechazaron participar de una sesión especial comprometieron su presencia en la sesión convocada por el oficialismo. Como prioridad, piden la creación de una comisión investigadora de la deuda externa. En una sesión ordinaria necesitarían tener el voto favorable de los dos tercios para crearla. Requisito que no es necesario en una sesión especial. En diálogo con este diario, la diputada Alcira Argumedo dijo que la centroizquierda no estaba de acuerdo con la sesión especial porque "no queríamos patotear al Gobierno que apoyamos en la estatización de Aerolíneas Argentinas y de los fondos de pensión de las AFJP". Hoy será un día de definiciones: la centroizquierda verá si puede mantener su equilibrio, la Coalición Cívica decidirá si falta en masa a la Asamblea Legislativa, mientras que radicales y peronistas afinarán detalles de la reunión de Labor Parlamentaria que decidirá la suerte del decreto 2010.

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