San Lorenzo, a un mes del crimen

Un silenciosa tensión se siente en las calles de la villa, mientras la investigación judicial del caso sigue en Salta.Poco a poco la gente retoma su vida cotidiana. El comercio y el turismo elaboran estrategias para mantener su ritmo.
Los colectivos suben hasta la Quebrada de San Lorenzo, trayendo turistas de todo el país. Turistas que copan los pocos puestos de artesanías que quedaron, entran a los restaurantes o caminan por ahí. Pareciera que nadie sabe sobre el asunto, pero en cierto momento, las charlas giran en torno al terrible crimen de las turistas francesas Houria Moumni (29) y Cassandre Bouvier (24) sucedido en la Quebrada, donde el 29 de julio fueron hallados sus cuerpos. Un mes ha pasado y en el pueblo, el recuerdo de la tragedia convive con la necesidad de seguir con la vida cotidiana.

Un aberrante suceso que tomó a los medios de comunicación del Hemisferio Norte en épocas de vacaciones y con pocas noticias, por lo que pronto cobró resonancia internacional. Una noticia que afectó al movimiento económico del municipio, movimiento basado principalmente, en el turismo. Esa propuesta promovió la instalación de negocios de artesanías, hostales y restaurantes, con inversiones de gran calidad y renombre. Sin embargo, según coincidieron los consultados, aún no se concretó ninguna propuesta oficial para contrarrestar el efecto negativo de la terrible noticia. Así lo aseguró el presidente de la Cámara de Turismo y Comercio de San Lorenzo, Eugenio Iturrieta, quien adelantó que pronto se renovarán los diálogos acerca de la seguridad en la Villa.

Ya en febrero pasado -cinco meses antes del crimen- los vecinos se reunieron con el ministro de Gobierno Pablo Kosiner. El funcionario se había comprometido, en la ocasión, a aumentar y mejorar la vigilancia, convertir la subcomisaría en comisaría, e instalar cámaras de vigilancia.

“Nada se cumplió, por lo que esperamos renovar el diálogo y así encontrar soluciones”, especificó Iturrieta. Según el dirigente, ninguno de los cincuenta socios de la Cámara tuvo un impacto negativo sobre sus negocios. “No notamos merma de público. Más negativo fue la falta de gas y combustible”, señaló Iturrieta.

Si bien agosto es “de baja” en el turismo, algunos negocios que dependen del público visitante, comenzaron a abrir sus paraguas ante una realidad que tiene un antes y un después del fatídico 29 de julio. “Por ahora trabajamos con paquetes que ya estaban vendidos de antes. Creo que el resultado lo vamos a ver recién a mediados del año que viene”, señaló la propietaria de un hostal que prefirió mantener la reserva de su nombre. Al ser consultados por El Tribuno, muchos comerciantes prefirieron el anonimato. La tensión silenciosa que se instaló en la sociedad sanlorenceña, es trasladada al comercio. Sin embargo, para otros las cosas no han cambiado demasiado. “Nosotros trabajamos con la gente de aquí nomás. Vienen a comer igual que siempre”, asegura Raúl, encargado de la “Sandwichería David”, cercana a la entrada del pueblo. Pero más cerca de la Quebrada, las cosas cambian. Para Miguel Mercado, encargado de la heladería “Rosmary”, el publico “recién está saliendo del shock. Hay miedo de salir a ciertas horas. Y va a seguir así hasta que no se aclaren las cosas”, aseguró.

Para Patricia Pedrosa propietaria de la casa de té y restaurante “Don Sanca”, “se nota que ha disminuido el turismo que viene a la Quebrada. A mí me cuesta caminar por las sendas, como hacía todas las mañanas. Va a ser difícil cambiar el sentimiento negativo del crimen, pero creo que la mejor forma de cambiar la situación, es conociendo la verdad”, asegura Pedrosa. “Para los que somos de aquí, todo el horror del crimen es extraño, como si no nos perteneciera”, comenta la empresaria, en cuyo restaurante trabajó, varios años, una de las personas que se encuentra directamente implicado en el hecho.

“Falta que se vea más seguridad, para cambiar la sensación que hay en la gente de San Lorenzo. Todos estamos sorprendidos. Los implicados son conocidos, gente de aquí. Se va necesitar tiempo para que se nos pase y todo vuelva a ser como antes”, dijo, finalmente, la empresaria.

Comentá la nota