El Presidente de la Suprema Corte dialogó con LA OPINION sobre una problemática que volvió a tener esta semana una trágica experiencia en Jujuy. "A quienes no tienen donde ir, hay que proveerles algo", expresó.
El rafaelino se refirió a este tema durante una entrevista que mantuvo con LA OPINION, donde promovió las actividades que se vienen desarrollando en el marco del movimiento ambientalista “Expoterra”, que congrega a distintas personalidades del país preocupadas por esta problemática (ver aparte).
Los asentamientos irregulares y la forma de proceder ante ellos, volvieron a estar vigentes esta semana en la agenda nacional, cuando un procedimiento realizado en la provincia de Jujuy terminó con trágicas consecuencias.
“Lo primero que hay que entender es que no es un tema penal, sino que es un tema social -definió Lorenzetti-. Los que están ahí usurpando es porque no tienen donde estar. Pensar que se trata sólo de un tema penal, es tener una visión muy estrecha”.
El Magistrado recordó que a fines del año pasado, la Corte tuvo que intervenir en un caso similar ocurrido en el Bajo Flores. En esa oportunidad, donde ni el Gobierno de la Ciudad de Buenos ni el Estado Nacional querían hacerse cargo de la situación, La Corte intervino y formuló un protocolo de actuación para este tipo de casos.
El procedimiento contempla, en primer lugar, el trabajo conjunto de las fuerzas de seguridad, con la presencia de un juez y fiscal, para que el accionar esté legalizado. Se hace un censo previo y luego se rodea el sitio con dos círculos. El primero, con personal sin armas. El segundo, que es de seguridad, con el objetivo de que no lleguen de otros lados a ocupar o que no ataquen a los que están en el primero.
“Cuando se implementó el operativo y la gente se dio cuenta que era una operación conjunta entre el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires y el Estado Nacional, se fueron solos. No hubo agresiones. Y la gente que quedó con problemas de vivienda, se la ubicó en otro lado”, puntualizó Lorenzetti.
En este sentido, insistió en otorgarle un carácter social al tema para poder abordarlo con éxito. “A la gente hay que reubicarla. De lo contrario, estamos solucionando el tema de uno para agravar la situación de otro. A quienes no tienen donde ir, hay que proveerles algo”, expuso.
Luego completó: “el desalojo no sirve. No es una medida útil. Ni siquiera es eficaz. Si uno va y los desaloja, al día siguiente vuelven. Esta gente está desesperada y no tienen adónde ir. Tampoco es una solución meterlos presos. Se trata de un problema social".
Cabe recordar que en nuestra ciudad ya existe un precedente cercano sobre este tema en barrio Italia y que aún aguarda alguna solución. “Es cierto que se necesita firmeza, reglas claras y que la gente vea que también se intenta proteger la propiedad. Pero no se puede tener una mirada tan limitada para entender que se trata sólo de un problema penal”, concluyó.

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