LOMAS | RELIGIÓN Lugones encabezó el Corpus Christi y la tradicional procesión

El obispo de la Diócesis de Lomas de Zamora presidió ayer el oficio religioso y encabezó la tradicional marcha de Corpus Christi. La peregrinación convocó a cientos de vecinos que, como todos los años, partieron desde la Plaza Grigera y recorrieron las calles céntricas de la localidad.
"Los jóvenes nos obligan a bajar al llano, descubrir sus lugares, sus códigos, horarios e intereses; y entonces sí presentarle a Jesucristo, centro de nuestras vidas y de las suyas”, pidió Lugones.

Una multitud participó de la celebración del Corpus Christi que se llevó a cabo ayer en la plaza Grigera y que estuvo encabezada por el obispo de la Diócesis de Lomas de Zamora, Jorge Lugones. La ceremonia culminó con la tradicional procesión por las calles céntricas de la localidad, que fue acompañada por cientos de fieles de la región.

En ese marco, Lugones brindó un mensaje especial a los jóvenes, a los que instó a “ser más entregados a sus hermanos como misioneros en el mundo”. “Los jóvenes nos obligan a bajar al llano, descubrir sus lugares, sus códigos, horarios e intereses, y entonces sí presentarle a Jesucristo, centro de nuestras vidas y de las suyas”, analizó.

“Desde la pastoral diocesana juvenil queremos llegar también a los jóvenes y adolescentes que están en nuestras comunidades y movimientos; para aunar esfuerzos, conocernos y comunicarnos mejor”, resaltó Lugones, ante una plaza colmada de fieles. Y agregó: “Tenemos que ser un servicio de acompañamiento, ante los tiempos de riesgo y los momentos dolorosos que viven tantos jóvenes. Es nuestro deseo sean cada vez más entregados a sus hermanos como misioneros en el mundo, en el estudio, el trabajo, en las dificultades de la familia y en la solidaridad hacia otros jóvenes postergados o olvidados”.

La ceremonia culminó cerca de las 17, cuando miembros de la comunidad, integrantes de grupos Scouts y autoridades eclesiásticas marcharon por la calle Manuel Castro y recorrieron la zona.

“Esta es la fiesta de un cuerpo que ha quedado exánime en la cruz. El costado de Cristo atravesado es llevado hoy en medio del pueblo, en estos divinos misterios; que atraviesan no sólo nuestras calles y las plazas, sino los corazones. El amor de Jesús Eucaristía atraviesa los corazones que se dejan traspasar en las distintas situaciones de sufrimiento, de enfermedad, marginación y exclusión; porque Él ha querido redimir al género humano”, señaló el presbítero.

Asimismo, sostuvo: “Nos alegramos y regocijamos en la fiesta del Corpus pues esta presencia real de Eucaristía nos atrae hacia la unidad, nos hace sentir hermanos. Al atravesar nuestros barrios, el amor de Cristo nos expresa también la cercanía de la Iglesia. Una Iglesia misionera, que porque se siente discípula no se adueña del misterio del amor, sino que lo comparte y es capaz de acompañarlo por las distintas situaciones; muchas de ellas de extrema soledad”.

De la procesión participaron representantes de las 56 parroquias que abarca la Diócesis de Lomas y que incluye a los distritos de San Vicente, Presidente Perón, Ezeiza, Almirante Brown, Esteban Echeverría y obviamente Lomas.

“Todos los años participamos de la misa de Corpus Christi y también de la peregrinación; nos parece muy importante comprometernos activamente con la Iglesia. Además, es un momento de encuentro muy lindo porque podemos compartir con fieles de otras zonas; con los que no nos vemos muy a menudo”, relató Julieta Cruces, vecina de Glew, en diálogo con Info Región.

El Corpus Christi es una fiesta de la Iglesia Católica destinada a celebrar la Eucaristía. Su principal finalidad es proclamar y aumentar la fe de la Iglesia en Jesucristo presente en el Santísimo Sacramento.

Comentá la nota