Según el dirigente Marcelo Pellegrini, servirán para “sacar de la crisis” en la que se encuentra al partido, a nivel local y provincial. Aunque marcó que es “prematuro” hablar de quiénes podrán conducir a la fuerza en el plano lomense y bonaerense, ya que recién ayer venció el plazo para la presentación de afiliados, apostó a que esto se define mediante el consenso y no en una competencia electoral.
En tres meses la Unión Cívica Radical (UCR) se someterá a internas partidarias provinciales y municipales, por lo que en Lomas de Zamora la dirigencia se prepara para las elecciones que tendrán lugar el 24 de junio que en toda la provincia de Buenos Aires. Y si bien aún no están definidas las alianzas posibles, el dirigente local Marcelo Pellegrini -ex presidente partidario- consideró que será una oportunidad de cambio para el partido.
Es que tras el fracaso de la unión con el denarvaísmo que los radicales protagonizaron el año pasado, y que les valió una mala performance en las elecciones generales de octubre, el partido afronta ahora el desafío de designar a los representantes del Comité local, del provincial, y a los convencionales provinciales y nacionales, quienes participarán de los congresos donde “se determinan” posiciones “estratégicas”, que implican alianzas, programas de gobierno y otras decisiones políticas.
“Nosotros esperamos que el partido salga de la crisis en la cual está sumergido, que pueda construir una alternativa con otros sectores progresistas en Buenos Aires, ser una alternativa al gobierno de Daniel Scioli en el caso de la Provincia y en el caso local lo mismo, construir esa alternativa progresista con fuerzas afines con las que nunca dejamos de mantener el diálogo”, expresó en diálogo con Info Región.
Entre estas ubicó al Gen –que conduce a nivel provincial Margarita Stolbizer-, al socialismo alineado con Hermes Binner –ambas fuerzas dentro del Frente Amplio Progresista-, y al ARI, fuerza con la cual afirmó que la UCR sigue “dialogando” con miras a construir “un espacio político” que “represente” a la mayoría de los lomenses.
Sin embargo, antes de analizar la unión a otras fuerzas, primero el radicalismo tendrá que trabajar la definición de sus representantes, aunque Pellegrini considere que por ahora es “prematuro” hablar de ello dado que recién ayer venció el plazo para presentar las afiliaciones partidarias y se prevé que en el transcurso de las próximas semanas se conozcan las alianzas o los candidatos.
Al respecto, se manifestó expectante de que esto se alcance mediante consensos y no a través de la competencia electoral interna, aunque subrayó su valor como herramienta para dirimir diferencias y lograr acuerdos.
“Tenemos un método del que nunca dudamos, que es la democracia interna, donde los afiliados votan las propuestas, es lo mejor método para resolver los conflictos. Si hay consenso mejor porque entonces todos los sectores internos han llegado un acuerdo. Pero si no, cada matiz, presentará una propuesta, los afiliados decidirán soberanamente y después el partido seguirá el rumbo que marque la fuerza ganadora”, indicó.
Más allá de las pruebas internas que el radicalismo deberá sortear, según Pellegrini el partido y la oposición lomense en general afrontan el desafío de lograr representación en el Concejo Deliberante, que quedó en manos del Frente para la Victoria (FPV) luego de que en las últimas elecciones éste colocara la lista completa de 12 concejales, sin espacio para la oposición, que tiene solamente cinco bancas.
“Debemos construir una alternativa hacia el equilibrio democrático. El principal desafío que tienen el radicalismo y la oposición es equilibrar la democracia, que está absolutamente desequilibrada en un Deliberativo absolutamente hegemónico, producto de un sistema electoral que sólo representa a la mayoría, que no es toda la realidad”, sintetizó.



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