LOMAS: Los feriantes cortaron otra vez La Noria para volver a la Ribera

Un grupo de alrededor de 50 feriantes mantuvieron ayer cortado Puente La Noria alrededor de 9 horas para reclamar por el desalojo que los obligó a retirarse de la Ribera el 12 de enero, por una orden judicial en el marco del saneamiento de la Cuenca Matanza Riachuelo. Lo que reclaman es que el Municipio les dé una respuesta porque rechazan mudarse al predio de Urkupiña, donde trabaja ya la mayoría de los desalojados. En diálogo con Info Región, adelantaron que el viernes volverán al bloqueo si las autoridades no acceden a su pedido.
Quienes transitaron ayer por la zona de Puente La Noria se toparon, otra vez, con una protesta que mantuvo el tránsito semi paralizado por más de ocho horas. Quienes realizaron el bloqueo fueron otra vez el grupo de feriantes que fue desalojado el 12 de enero del predio conocido como “La Saladita” y que no aceptó la propuesta de la Comuna para trabajar en otro espacio, ubicado dentro del complejo Urkupiña. Lo que reclamaban los feriantes es que les permitan retornar a sus puestos de trabajo, que fueron removidos por orden de la Justicia federal de Quilmes en el marco del saneamiento de la Cuenca Matanza Riachuelo.

El bloqueo comenzó cerca de las 10:00 de la mañana, y fue sorpresivo. Alrededor de 50 personas se apostaron sobre Camino Negro, sobre la mano que viene hacia provincia, y cortó el pasó de los vehículos, en medio de un temporal que de por sí ya había complicado el tránsito.

“Queremos que el Municipio nos dé una solución. Estamos a la espera de cualquier ayuda. De cualquier escoba que nos den”, aseguró a Info Región una de las manifestantes, Laura Cabrera, alrededor de las 11 de la mañana, cuando el grupo que protestaban aún amenazaba con quedarse a acampar toda la noche si no tenían una respuesta al reclamo.

Lo cierto es que aún en medio de la lluvia que azotó ayer a la región el grupo prendió neumáticos y se apostó sobre la autovía, ante el enojo de los automovilistas que vieron interrumpido su paso.

“Logramos despejar el puente, pero el corte fue sorpresivo, por eso la zona está congestionada”, señaló a este medio el jefe distrital de Cuartel IX, Nicolás Ordáz, que estuvo en el sitio junto a personal policial desde la mañana.

El 12 de enero, por una orden del juez federal de Quilmes, Luis Armella, cerca de 12 mil puestos que trabajaban en el predio conocido como “La Saladita”, a la vera del riachuelo, en Ingeniero Budge, fueron removidos en el marco de la liberación del Camino de la Sirga, una medida que se dio en medio de otras que se proponen el saneamiento de la Cuenca Matanza Riachuelo. En esa oportunidad, y tras la protesta de los feriantes, el grueso del grupo aceptó la oferta del Municipio, que los reubicó en un terreno cercano –ubicado a 200 metros- cedido de manera transitoria por los dueños del complejo Urkupiña, en La Salada. La promesa de la Comuna es que estarían allí en tanto se termine de construir el complejo definitivo donde trabajarán, distante a pocos metros.

Un reducido grupo de de feriantes, sin embargo, se resistió a la mudanza, y aún hoy se quejan de la solución que les ofrecen las autoridades municipales, por eso volvieron a los cortes que ya habían sostenido por varios días en enero.

“Debido a que no tenemos respuestas, nos vemos obligados a tomar esta actitud porque desde hace dos meses quedamos sin trabajo. Vendí hasta lo que no tengo para darle de comer a mis hijos”, se quejó Laura Correa, otra de las manifestantes.

Después de ocho horas, de todos modos, los feriantes decidieron levantar la medida de fuerza, pero advirtieron que la retomarán en viernes si no media el diálogo con la Comuna o con las autoridades nacionales.

"Ninguna autoridad del Municipio de Lomas se comunicó con nosotros así que el viernes volveremos a cortar, pero esta vez ambas manos”, explicó uno de los manifestantes en diálogo con Info Región.

Pese a los intentos de Info Región, en tanto, desde la Comuna prefirieron no hacer declaraciones.

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