Lomas: la construcción se expande y crea polos comerciales en los barrios

El aumento de la cantidad de gente que elige venirse a vivir al Distrito hizo que las inversiones se realicen más allá del centro, lo que moviliza también al comercio y genera más empleo local.
Sin dudas, hubo cambios notables en el centro comercial de Lomas durante el último tiempo. El crecimiento de la construcción multiplica el número de “nuevos vecinos”, potenciales consumidores, que incentivaron la radicación de nuevos negocios que vieron con buenos ojos la posibilidad de instalarse en el centro de Lomas.

Pero los proyectos superaron el espacio disponible, por lo que comenzaron a instalarse en zonas no tradicionales, generando pequeños polos comerciales emergentes en distintas partes del Distrito.

El centro comercial de Lomas comenzó a recibir nuevas firmas de reconocido prestigio, lo que contribuye al posicionamiento del Distrito como un referente comercial en toda la zona sur. Gracias a esto, también se generaron más puestos de trabajo, que hicieron a su vez que más personas quieran vivir en Lomas. Todo un círculo virtuoso.

UN CRECIMIENTO SOSTENIDO

“Desde 2003 a la fecha, el crecimiento comercial vino cambiando radicalmente. Después de lo ocurrido en la década de los ‘90 a través del genocidio de industrias y desempleo que sufrieron también los comerciantes, la apertura hacia las importaciones, fue de vital importancia para que se revierta la situación.

Al haberse reactivado el mercado interno, el comercio creció”, explicó Alberto Kahale, presidente de la Cámara de Comercio de Lomas de Zamora.

Del mismo modo, agregó que en lo últimos años el crecimiento del centro comercial de Lomas “se fue extendiendo en las ocho manzanas que se conocen como ‘Las Lomitas’”, una apuesta que comenzó con algunos pocos locales que se animaron a probar suerte en un barrio que estaba retirado del epicentro de la actividad comercial, en una zona residencial de casonas tradicionales. Experiencias como esa, aunque de menor tamaño, se replicaron por toda el Municipio.

ALVEAR CHICO, UN EJEMPLO

Uno de los ejemplos es la zona banfileña de lo que denominan “Alvear Chico”, en la zona residencial de French y Alvear, que está en plena expansión.

Allí se instalaron locales de comida gourmet, que también permiten ir a tomar algo en la tarde, y tiendas boutique de indumentaria femenina.

Los clientes son, en su mayoría, los vecinos de la zona que eligen pasear entre las tupidas arboledas y comprar cerca de su casa, pero ya se empiezan a acercar desde otros barrios al nuevo centro.

MARCAS DE PRIMERA LÍNEA

Además de una gran variedad de marcas comerciales de primera línea, son muchas las pequeñas y medianas empresas que están mostrando su interés por instalarse en un Municipio que crece a buen ritmo.

Perfumerías, herboristerías, casas de artículos de regalos, plantas y flores, indumentaria, informática y telefonía móvil son algunas de las nuevas ofertas. Durante la crisis, muchos decidieron rebuscárselas con un proyecto propio.

Pero esos pequeños emprendimientos crecieron y ahora muchos necesitan tener un espacio físico propio. Carmen Ledesma, de 46 años, vive en Banfield y quiere abrir un local para ofrecer sus servicios de catering para eventos.

“Empecé a trabajar desde casa y por suerte mi negocio creció, por lo que necesito ampliar el negocio. Quiero instalarme en la zona de Las Lomitas, pero no consigo locales así que ahora estoy buscando en la zona entre las estaciones, que albergan nuevos emprendimientos”, contó.

LLEGAN DE OTROS DISTRITOS

No sólo los lomenses quieren tener su negocio, sino que también atrae a emprendedores de otras zonas. Juan Pablo Santibáñez es diseñador textil, vive en la Ciudad de Buenos Aires y, junto a su primo Claudio, decidió inaugurar su casa de indumentaria “Afro Milk” en Temperley.

“Nosotros hemos adoptado Lomas como propio, decidimos comenzar nuestro proyecto acá por el crecimiento sostenido que ha demostrado tener el centro comercial y por la masa de consumidores que tiene el Sur de Conurbano”, aseguró.

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