La obra, que transita su último tramo, ya tiene nuevos sumideros, veredas y todo el asfalto del tramo comprendido entre Camino Negro y Ruta 4.
La reforma, que comenzó con el histórico traslado de la feria “La Saladita”, hoy transita su fase última. La vía, que cuenta con dos manos de 7,34 metros cada uno y un boulevard central, fue completamente repavimentada, solucionando tanto la problemática vial como la estética del barrio. Además, se realizaron a nuevo las veredas, que ahora cuentan con un arbolado conforme a los lineamiento del Plan Integral de Forestación.
Por otra parte, a fin de mejorar la seguridad en el barrio, se reforzó el parque lumínico con luminarias nuevas y repotenciadas. Por otra parte, se dispusieron todos los new jerseys -topes de concreto que permiten limitar las veredas de las márgenes y terraplenes- tanto para delimitar el terreno como para contribuir con la higiene de los meandros.
Actualmente, sólo resta culminar algunos sumideros y realizar la señalización vial del camino para finalizar la obra.
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