Los nuevos límites establecidos por el Concejo Deliberante, que también regulan las demoliciones, despertaron entusiasmo en vecinos y ONG’s que buscan proteger la identidad y fisonomía urbana. Como contrapartida, desde el sector inmobiliario manifestaron su preocupación.
Este es el caso de Lomas de Zamora, donde la semana pasada el Concejo Deliberante aprobó en sesión extraordinaria la prohibición de obras que superen los 8,4 metros de altura en zonas residenciales, una medida resistida por el negocio de la construcción.
“Esto impacta de forma negativa porque limita al sector. Tendría que haber un reacomodamiento en los precios de los lotes de los terrenos, cosa que hasta el momento no se ha dado. Aquel que efectúa una inversión y se encuentra limitado en lo que puede realizar, empieza a mirar el negocio de otra forma y esto retrae el mercado”, advirtió el presidente del Colegio de Martilleros de Lomas, Juan Carlos Donsanto, en diálogo con Info Región.
La normativa aprobada establece un techo de 8,4 metros de altura a la construcción de nuevos edificios y frena la demolición de viviendas levantadas antes de 1960, si para ello no se hace un previo estudio.
Lo cierto es que los encargados de los negocios inmobiliarios advierten que la nueva normativa “condiciona el mercado” y que, incluso, el freno que se dio durante el año pasado “ya hizo que se retrotraigan las inversiones”.
Especificó que esto sucedió tanto en la zona residencial R1 como en la R21. En esta última ya estaba pactado que las edificaciones no podían ser superiores a planta baja y dos pisos, medida que a partir de la nueva regulación también regirá en las demás áreas.
“Esta modificación ha hecho que algunas de las operaciones se cayeran, que los adquirentes de este tipo de bienes desistieran de la operación porque no les resultaba rentable pagar la tierra al precio que la estaban pagando con estas nuevas limitaciones del Código. Nosotros con la Municipalidad venimos trabajando hace un tiempo en el Código, pero la verdad es que nos tomó por sorpresa. Todavía no lo tenemos muy claro y no sabemos a qué obedece esta última modificación”, agregó.
No obstante, desde las Ong’s y grupos de vecinos que luchan por la preservación de los barrios y el aspecto de las ciudades se mostraron satisfechos con la medida y la evaluaron como un “reconocimiento al reclamo de tantos años”. Así lo apuntó el vocero de la Asociación civil Fuenteovejuna -que lucha por la conservación de los espacios arquitectónicos-, Gustavo Di Leo.
“Es importante que hayan bajado la altura a los edificios porque esto le da otra perspectiva a la zona. Es muy auspicioso que se haya tomado el tema ya que hace años se viene pidiendo”, sostuvo a este medio, aunque pidió ser “cuidadosos” con las modificaciones y advirtió que habrá que esperar a ver qué es lo que específicamente contempla la ordenanza.
“Lomas no estaba preservada como nosotros pretendemos y como los vecinos querían, por lo que había que incrementar el respeto por el patrimonio histórico. Queremos conservar el lugar residencial porque es nuestra parte histórica, pretendemos que crezca en forma planificada y a su vez conservar nuestro patrimonio histórico”, apuntó el intendente Martín Insaurralde.

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