La confianza entre los dueños de los locales y los vecinos es clave. El Este de Banfield, Lomas y Temperley, las zonas que más conservan la tradición.
Además, el fiado, los precios más bajos y la mercadería de calidad también ayudan a esta supervivencia. Según la Cámara de Comercio de Lomas, Banfield Este, Lomas Este y Temperley Este son los barrios que más conservan la tradición y donde puede haber “hasta un local cada dos cuadras”.
Susana Angelini, almacenera desde hace 11 años, reconoce que mantiene a muchos de los clientes que van desde que abrieron, en Medrano y Belgrano, Banfield.
“Acá ya nos conocemos todos. Hay vecinos que ya saben cómo trabajamos, y por eso vienen a comprar”, señala. Nelly Vittali cuenta que siempre eligió el almacén de su barrio, en Tarija y Flores, Temperley Este.
“Me gusta venir porque tengo contacto con los vecinos del barrio. Además, los precios son mejores”, admite mientras realiza su compra diaria.
En Gallo, entre Alsina y Vergara, Banfield, tiene su local Jorge Fernández, donde cada uno que entra lo saluda por su nombre. “Nos tienen mucha más confianza a nosotros que a los supermercados chinos”, remarca.
Fiar siempre es un arma de doble filo, pero la mayoría de los almaceneros lo saben y asumen el riesgo. “Siempre fue algo complicado, pero la mayoría siempre paga”, marca Jorge.

Comentá la nota