Polemizan sobre si deben ser obligatorios y si se permitirá participar a partidos políticos. Tres alperovichistas y un radical presentaron proyectos en el último mes.
Si bien en la agenda del parlamento no figura por ahora cuándo se tratará este tema, la polémica se agrega a la ley sancionada el último 17 de octubre por la Legislatura, en la que se habilita a los jóvenes de 16 y 17 años a votar candidatos a cargos provinciales, de manera optativa.
A mediados de mes, el alperovichista Marcelo Caponio elaboró la primera iniciativa para regular los CE. En ella, se expresa que el Ministerio de Educación de la Provincia deberá controlar que todas las escuelas y los colegios tucumanos cuenten con estos organismos. El texto también les abre las puertas de los establecimientos a las fuerzas políticas para que organicen actividades con los chicos y los provean de recursos económicos. "Los partidos políticos deben estar presentes en esta ley y tener la posibilidad de entablar contactos con los CE a fin de dar a conocer sus plataformas y acciones, dando a estos la posibilidad de adherir y trabajar en conjunto la construcción de su propia identidad y orientación política", argumentó Caponio. La norma tentativa llevaba la firma, a modo de adhesión, de los también oficialistas Guillermo Gassenbauer, Alejandro Martínez, Raúl Hadla y José León. Este último, al parecer, se arrepintió luego, ya que retiró la rúbrica de la propuesta y presentó una propia el martes pasado.
El primo del gobernador coincidió con Caponio en cuanto al carácter obligatorio de la creación de los centros de estudiantes. Pero, evidentemente, disintió respecto a permitir el ingreso de los partidos a las aulas. "(Los CE) funcionan como el vehículo natural de inserción política y social de los estudiantes, al propiciar su participación en las decisiones del establecimiento educativo del que forman parte. La falta de un órgano de representación los deja sin defensa frente a los posibles abusos o decisiones unilaterales por parte de las autoridades directivas que los afecten", escribió León para fundamentar la propuesta. Y recordó que estas organizaciones estuvieron entre las más perseguidas por las fuerzas represivas durante la última dictadura militar. "Aún hoy, en tiempos en que la política volvió a formar parte de las discusiones cotidianas, el grueso de jóvenes continúa al margen de la participación política como una de las peores consecuencias del neoliberalismo", analizó León.
Afiliados por adherentes
El jueves, Gerónimo Vargas Aignasse (PJ) pasó por mesa de entradas de la Cámara y dejó su proyecto de ley, que tiene la firma de Fernando Juri (PJ). El ex diputado nacional, ante todo, propuso agregar a un párrafo a la ley Nº 5.454, que estipula el funcionamiento de los partidos políticos, para permitir que los adolescentes de 16 y 17 años puedan participar de modo activo. "La legislación deja liberada la regulación de las condiciones de afiliación a lo que dispongan las respectivas cartas orgánicas, las que habilitan la afiliación a partir de los 18 años, reservando para los menores de esa edad la posibilidad de adhesión", argumentó Vargas Aignasse. En el segundo capítulo de la propuesta, delimitó las características de los CE, y suprimió la obligatoriedad de su creación en colegios y escuelas. "El objeto primordial que tiene todo establecimiento educativo que no es otro que la formación académica y técnica de los jóvenes, motivo exclusivo y excluyente de su concurrencia y anhelo fundamental de sus padres, autoridades y de la sociedad", sostuvo Vargas Aignasse.
A los tres textos alperovichistas, disonantes entre sí, se agregó el viernes pasado el del radical Ariel García, que lleva la rúbrica de su compañera de bloque, Silvia Elías de Pérez. El opositor se alineó a la postura de establecer que los CE sean obligatorios. "La escuela es el ámbito por excelencia para fomentar en nuestros jóvenes el compromiso con la comunidad en la cual están insertos y fomentar el espíritu crítico y creativo de sus personalidades, aprendiendo a vivir dentro de una cultura pluralista que respeta el disenso y el derecho de las minorías", afirmó García. Además, remarcó la importancia de que los jóvenes atraviesen un proceso de formación en el que sean responsables de sus actos. "Entender a los adolescentes como sujetos de derecho con grandes potenciales que deben aprender a explotarlas y encauzarlas en beneficio propio y de su comunidad implica cambiar el paradigma que los considera problemas sociales que necesitan inexorablemente un tutor que piense y actué por ellos, lo que a mi entender es la mejor forma de anularlos como personas y arrojarlos a un abismo", aseveró el radical.
De esta manera, en poco más de dos semanas, cuatro legisladores formularon propuestas diferentes respecto a las características y a los objetivos de los centros de estudiantes. El debate aún está lejos del recinto, pero promete dividir las aguas sin que importen las banderas partidarias.
Las cuatro iniciativas de la polémica
Caponio (PJ): El alperovichista propone que los CE sean obligatorios, y que los partidos políticos nacionales, provinciales, municipales y comunales puedan financiarlos y organizar actividades. Uno de los objetivos es la formación de dirigentes. Prevé la creación de la Federación de Centros de Estudiantes de Tucumán, integrada por los presidentes de los cuerpos de la provincia.
León (PJ): El ex fiscal coincide en que se obligue a escuelas y colegios a crear CE para permitir la representatividad de los alumnos. Pero anula la chance de que reciban dinero de políticos, ya que los gastos previstos (en elecciones de presidentes, por ejemplo) están a cargo de la institución educativa, que deberá contar con una partida presupuestaria para tal fin.
V. Aignasse (PJ): El ex diputado propone cambiar la ley de los partidos políticos para permitir la afiliación de jóvenes de 16 y 17 años. A la vez, ideó que las escuelas estén autorizadas a crear CE, aunque no estén obligadas a hacerlo. También apuntó que si una actividad tiene contenidos políticos ideológicos, la dirección del establecimiento debe abrir el juego a las demás fuerzas.
García (UCR): El radical considera necesario que la conformación de los CE tenga carácter obligatorio para que los alumnos deban asumir la responsabilidad de la vida democrática dentro de la institución. El proyecto no habilita la participación de los partidos políticos en las escuelas, aunque tampoco la prohibe. Los miembros de cada comunidad educativa deben fijar esos límites.
Critican la idea de que fuerzas políticas financien a los CE
Alberto Colombres Garmendia (PRO) criticó las iniciativas que buscan la creación obligatoria de los centros estudiantiles (CE). "Parte esencial de la democracia es la libertad; ningún proyecto que obligue a conformar CE parece democrático", dijo. Y cuestionó la idea de financiarlos desde los partidos políticos. "Es una barbaridad, porque a los secundarios concurren también niños de sólo 12 años. Además, esto podría servir para que números estudiantes acaben transformados en punteros por políticos inescrupulosos", sostuvo.








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