Lobby para defender los vuelos internacionales desde Rosario

El acto fue más que los discursos. La fuerza de la reunión que ayer mantuvieron autoridades, legisladores, concejales y empresarios de la región para defender la conectividad internacional del aeropuerto de Rosario se midió, precisamente, en la suma de voluntades que confluyeron en el Centro Cultural Bernardino Rivadavia.
El acto fue más que los discursos. La fuerza de la reunión que ayer mantuvieron autoridades, legisladores, concejales y empresarios de la región para defender la conectividad internacional del aeropuerto de Rosario se midió, precisamente, en la suma de voluntades que confluyeron en el Centro Cultural Bernardino Rivadavia. En el foro hicieron uso del micrófono referentes políticos y de la sociedad civil a favor de potenciar a la estación local, ante decisiones de la administración nacional que consideran desfavorables. Sobre el final acordaron llevar el reclamo al eslabón más alto: pedirán una audiencia con la presidenta Cristina Fernández.

El encuentro fue convocado tras la suspensión de los vuelos a Lima de la firma LAN Perú, que el 1º de marzo dejará de operar desde la estación local. La empresa había obtenido un permiso exploratorio para volar desde Rosario y pidió autorización para operar regularmente. La Administración Nacional de Aviación Civil (Anac) se lo negó. La firma presentó una medida cautelar pero el planteo judicial tampoco prosperó.

La caída de LAN fue el disparador del foro encabezado por la intendenta Mónica Fein. Los oradores remarcaron que el fuerte lobby local no apunta a la defensa de una empresa sino a sumar conexiones internacionales. Es que, en relación con otros aeropuertos, el de Fisherton aparece en franca desventaja. Rosario tiene 31 vuelos por habitante, contra los 120 de Mendoza o 149 de Córdoba. El desarrollo turístico y productivo de la región fue otro argumento rector del debate.

Al frente del panel en una sala del Bernardino que resultó estrecha, Fein abrió el diálogo, convocado en el marco del Plan Estratégico. Hizo un repaso de las gestiones para revertir la situación de LAN. Mencionó innumerables y estériles intentos de contactar al secretario de Transporte nacional, Juan Pablo Schiavi. Y exigió que el gobierno nacional "explicite por qué Rosario pierde vuelos internacionales. Es un grave daño para la ciudad, hay una discriminación al desarrollo productivo de la región".

Luego expuso el presidente del directorio del aeropuerto Islas Malvinas, Raúl Garo, ante un auditorio integrado por legisladores, concejales, representantes de entidades empresarias, académicas y agencias de turismo. En una disertación con datos técnicos, expuso que el vuelo de LAN a Perú incrementó en 60 mil la cantidad de pasajeros en 2011 (fueron 180 mil en total). "La mayoría de esos nuevos pasajes fueron por el vuelo de LAN", dijo.

La salida de juego de la aerolínea, según Garo, supone una pérdida de 5 millones y medio de pesos. Otro dato que arrojó sobre la demanda local de vuelos internacionales es que por año salen 200 mil personas en utilitarios desde Rosario a Ezeiza.

Por último, remarcó que la caída de LAN resiente también el transporte de carga, dado que en los vuelos a Perú salía el 85 por ciento de las exportaciones aéreas, que ahora deberán viajar por tierra a Ezeiza.

La carta judicial. "No hablamos en nombre de una aerolínea sino de la necesidad de la provincia de sostener vuelos internacionales", dijo a su turno el secretario de Servicios Públicos de la provincia, Alejandro Boggiano. También desde el panel, el senador Miguel Lifschitz anunció que de fracasar las gestiones institucionales se evalúa acudir a la Justicia. "Es realmente grave que un burócrata, desde una oficina nacional, pueda tomar una decisión de esta envergadura sin razón técnica, jurídica, comercial o internacional razonable", dijo, y reclamó que si hay "razones políticas o comerciales, se expliciten".

Luego el micrófono comenzó a girar. Los intendentes de Funes, Mónica Tomei; y de Capitán Bermúdez, Mario Montizanti, coincidieron en darle un carácter regional al reclamo. Integrantes de universidades públicas y privadas plantearon cómo la falta de vueltos complica el contacto con académicos del exterior. Y desde agencias turísticas y empresas sumaron su voz al foro, que fijó su rédito en la dimensión institucional del reclamo. Sobre el final, el concejal Jorge Boasso propuso solicitar una audiencia no ya con Schiavi sino directamente con la presidenta de la Nación. Un mar de votos a mano alzada cerró el encuentro.

En la pista

Los integrantes del foro por el aeropuerto se reunirán el 29 de febrero, día del último vuelo de LAN a Lima, en la estación de Fisherton. El concejal Jorge Boasso propuso realizarla en la misma pista de aterrizaje: “Esta representación tiene que ser más fuerte. Tenemos que ser medio piqueteros. Tenemos que hacerlo en la pista”, proclamó.

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