La idea es crear herramientas de financiamiento que resulten el espaldarazo inicial de nuevas iniciativas o apuntalen el crecimiento de las que se encuentran en vías de desarrollo. En Junín hace tiempo que se viene reclamando la aparición de herramientas financieras destinadas a este tipo de proyectos comerciales.
El anuncio fue realizado desde el Ministerio de Desarrollo Social, a cargo de Martín Ferré, donde se creó la Dirección Provincial de Microcrédito Social destinada a proveer de herramientas de financiamiento a quienes encaren emprendimientos productivos o de servicios.
“Esto está en línea con el trabajo conjunto que llevamos a cabo con la Comisión Nacional de Microcrédito (CONAMI) y el Banco de la Provincia de Buenos Aires, a través de Fuerza Solidaria, con el objetivo de facilitar el acceso al financiamiento a todos aquellos que lo necesiten para hacer crecer sus emprendimientos y que los proyectos soñados durante tanto tiempo puedan ser realidad”, sostuvo Ferré, al referirse a la nueva estructura que funcionará bajo la órbita de la Subsecretaría de Políticas socioeconómicas, a cargo de Ariel Notta.
Tras señalar que “al tratarse de pequeños préstamos, el programa se autofinancia para que otros puedan desarrollar sus iniciativas”, el ministro adelantó que los microcréditos serán otorgados por medio de los municipios y de instituciones sociales “generando mecanismos de fondeo y subsidio de tasas por parte del Ministerio".
“Sin inclusión laboral no hay inclusión social, por eso todos nuestros esfuerzos están dirigidos a fortalecer y potenciar todos los emprendimientos y los proyectos productivos de los vecinos que buscan crecer y desarrollar su economía, y de esta forma, inspirar a la comunidad donde viven”, destacó el Ministro, quien además aseguró que “continuaremos trabajando con los intendentes para alcanzar todos los rincones del territorio, porque son ellos quienes conocen las necesidades y aspiraciones de los vecinos, con nombre y apellido”.
Un largo reclamo
de los juninenses
En caso de concretarse en los hechos, y de estar compuesta por un sistema accesible de requisitos frente a las necesidades de la demanda, esta oferta crediticia podría ser al menos un paliativo para la fuerte crisis que está afectando a los pequeños y medianos productores de nuestra ciudad y la región.
Sin ir más lejos, este fin de semana el referente del sector pyme en Junín, Roberto Balestrasse, graficó el presente sombrío que atraviesan propietarios y trabajadores de esos negocios chicos.
“Hay unas cuantas acciones que impactan directamente sobre la pequeña y mediana empresa, sobre todo a las más chicas, que son las más damnificadas. Algunas de ellas son la decisión del gobierno de quitar subsidios, lo que va a generar un aumento de costos directos de las empresas, sobre todo en aquellas que producen y tienen un fuerte consumo de energía eléctrica y de gas. En un futuro cercano, las empresas que tienen menos pulmones para resistir lo van a sentir”, le dijo Balestrasse a DEMOCRACIA durante esa entrevista.
El dirigente agregó que “el empresario pyme está corriendo todos los meses para ver si puede pagar los aportes provisionales, los compromisos con ARBA y con el municipio; la falta de liquidez para poder invertir, porque tampoco existe un respaldo crediticio que acompañe las necesidades del sector. Están los anuncios del gobierno que hablan de créditos blandos, pero muy pocas pymes pueden acceder a ellos”.


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