Al límite, Scioli tiene hasta octubre para conseguir fondos que financien su gestión

En seis meses recaudó menos de la mitad, no tiene financiamiento externo ni apoyo de la Nación. La caja arrastra $ 5.000 millones de déficit y los vencimientos apremian. La ayuda del Central.

Por Jairo Straccia.

Las dificultades financieras que atraviesa la provincia de Buenos Aires podrían ser apenas el preludio de apremios aún mayores. El gobernador Daniel Scioli sube impuestos, achica gastos e intenta aprobar la ley de emergencia económica porque sabe que de lo contrario en el último trimestre del año la situación podría volverse insostenible.

Fuentes del Ministerio de Economía bonaerense y expertos coincidieron en declaraciones a PERFIL en que la decisión de pagar el aguinaldo en cuotas es la primera de una serie de medidas que busca garantizar el normal funcionamiento del distrito en el segundo semestre, cuando deberán hacer frente a gastos y obligaciones por más de $ 45.000 millones, que incluyen obras, vencimientos y el arrastre del pago del aguinaldo prorrogado en cuotas a razón de $ 550 millones durante los próximos cuatro meses.

Las cuentas de la administración provincial acusan recibo de una menor recaudación por el freno de la economía, al punto de que se cobraron impuestos por $ 20,6 millones hasta junio, cuando para todo el año se estipulaban recursos por $ 107 millones. Todo, en el marco del cierre de los mercados externos de deuda y con un menor giro de fondos de la Nación producto del deterioro de la relación entre La Plata y la Casa Rosada. “La decisión antipática y lamentable que se tomó con el aguinaldo se encuentra estrechamente relacionada con la necesidad de tener asegurada la normal provisión de servicios”, admitió una alta fuente provincial.

En el primer semestre del año, las cuentas bonaerenses arrojaron un déficit del orden de los $ 5.000 millones, sobre un total presupuestado por la titular de Hacienda, Silvina Sbatakis, de unos $ 6.630 millones para todo el año. La estimación que hacen en la consultora Economía y Regiones, en tanto, es que en los últimos seis meses de 2012, el rojo será todavía mayor, de unos $ 5.500 millones más. “Estamos haciendo esfuerzos para optimizar recursos genuinos”, sostuvo Scioli ayer ante la prensa, donde además puso sobre la mesa la posibilidad de vender $ 6.000 millones de pesos en Bogar 2018, para lo que necesita autorización del Banco Central.

Es que el límite real se presenta ya en octubre. A partir de entonces, comienzan a vencer los certificados de obra pública ejecutados a lo largo del año. Por eso, desde el Ministerio de Infraestructura que conduce Alejandro Arlía, uno de los cerebros económicos de la gestión bonaerense, ya anunciaron que sólo se llevarán adelante los proyectos con el financiamiento asegurado. A principios de año se preveían desembolsos por unos $ 6.500 millones, pero en los últimos días se informó que alrededor de dos tercios serían recortados.

“Hasta ahora, en los últimos tres meses del año siempre se dieron las mayores transferencias de la Nación a las provincias”, indica Guillermo Giussi, de Economía y Regiones. Los pagos por obras se suman al pago del segundo medio aguinaldo en diciembre. Entonces, volverán a hacer falta, como ahora, otros $ 2.300 millones para poder cumplir en tiempo y forma. La provincia tenía previsto, además, pagar salarios por $ 49.050 millones, que en definitiva terminaron siendo $ 59.000 millones, producto del aumento de 21% otorgado a los empleados públicos en la última paritaria.

Entre julio y diciembre, a su vez, el gobierno provincial debe hacer frente a vencimientos de deuda en el exterior por $ 3.350 millones. Si bien la agencia de riesgo crediticio Moody’s destaca que no hay dudas sobre la capacidad de pago de la administración, en la última semana comenzó a subir el rendimiento de los bonos provinciales a raíz de los problemas reconocidos para la cancelación del aguinaldo estatal.

En Hacienda, manejan como una variable incógnita cuándo y cuánto pueden llegar a recibir como asistencia financiera por parte del gobierno de Cristina Kirchner. Algunos nostálgicos recuerdan que en 2009, en plena crisis global y con elecciones legislativas, la Provincia recibió $ 5.000 millones de la Nación, esto es, un 60% más que en 2008. Hasta ahora, le giraron $ 1.000 millones para pagar parte de los salarios de junio.

Por coparticipación, en tanto, también se va a notar un agujero en La Plata. Siempre que Nación subestimó el crecimiento del país, el exceso de recaudación llovió como agua bendita en las cuentas provinciales. El año pasado le giraron un 10% más de lo presupuestado. Este año, la Provincia recibe por ahora un 1% por encima de los $ 31.800 millones originalmente pautados.

Además, la Provincia recibe algunos beneficios del aumento del precio de la soja, ya que a través del Fondo Solidario financia algunos proyectos de infraestructura. “Estamos articulando esfuerzos con la Nación”, recalcó Scioli que no se hizo eco de las críticas que recibe por “mal administrador” desde Balcarce 50.

Intentan consensuar la ley de emergencia económica

Ante la necesidad de reorganizar la asignación de recursos y obtener oxígeno fiscal, el gobierno de Daniel Scioli redobla los esfuerzos para consensuar un proyecto de ley de emergencia económica que sea aprobado en un trámite veloz por la legislatura bonaerense.

“Se está trabajando en tener una ley marco para optimizar los recursos, readecuar contratos y estructuras, para poder encarar los desafíos de mayores limitaciones que vamos a tener por delante, desde el punto de vista de acceder a otros instrumentos financieros”, explicó ayer el mandatario provincial al referirse a la norma.

El sciolismo procura quedar habilitado para fusionar estructuras provinciales, vender activos financieros y reasignar recursos, para reducir el déficit fiscal que para todo el año oscila entre los 8 y los 10.000 millones. “Vamos a intentar que sea menos que eso”, soltó Scioli ante una pregunta al respecto. Además, otro de los objetivos del proyecto es disponer una suerte de protección legal que proteja al Ejecutivo de posibles acciones legales contra medidas como el desdoblamiento del aguinaldo.

A propósito de la polémica que se desató porque el vicegobernador Gabriel Mariotto, quien había dicho que no apoyaría una medida que planteara un ajuste o la venta de activos, el mandatario afirmó: “En la charla que he tenido con él, encontré espíritu de colaboración, y aquí nadie quiere encarar ningún tipo de ajuste ni que la variable sean los trabajadores ni nada que afecte el funcionamiento de la Provincia, particularmente en sectores claves como salud, educación y seguridad”.

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