Las lluvias retrasan la siembra y el panorama es cada vez más complicado

Para tener un panorama de la campaña agrícola y de cómo la lluvia alteró el calendario La Opinión dialogó con el ingeniero del INTA, Rubén Alvarez quién explicó que “es un año complicado para la cosecha gruesa por varios motivos, sobre todo climáticos”.

Esta situación se debe, por un lado a que arrancó la primavera con lluvias extraordinarias, con lo cual en muchos lugares hubo que replantear la siembra, incluso cambiar de cultivos en algunos casos y retacear lotes, informó el profesional.

Asimismo comentó que “hubo muchos problemas de piso, más allá de las parcelas que estaban encharcadas había sectores donde aparentemente se podía sembrar, pero no podían entrar las máquinas, cosechadoras o pulverizadoras, se quedaban atoradas por falta de piso”.

Y agregó que “la napa subió muchísimo, la que estaba a dos metros, en muchos lugares está a menos de un metro, no hay soporte físico para máquinas pesadas, así arrancó la primavera que trajo varios problemas operativos”.

Sembrado

Asimismo consideró que “la falta de lluvia que se dio este mes, ocasionó que los primeros centímetros donde va ubicada la semilla, estuviera seca, esto ocasionó que los lotes presentaran por un lado excesos hídricos, y a la vez en las lomas faltara la humedad suficiente para una buena plantación de los cultivos, en muchos lugares hubo que parar la siembra lo que ocasionó más retraso”.

Este problema afectó el norte del distrito, Pehuajó y parte de Rivadavia, en cambio el sector hacia el oeste como Pellegrini y Tres Lomas está en muy buenas condiciones, precisó Alvarez.

“Ahora se está sembrando soja, el maíz también pero será de segunda y el girasol ya está todo sembrado, la fecha de siembra arranca en setiembre con los maíces tempranos, y fin de octubre y principios de noviembre arranca la soja”, recordó el ingeniero del INTA y añadió que “este año muchos productores por los resultados de los últimos años, prefirieron sembrar maíz más tardío tratando de escapar a las secas de enero, que en los últimos años se caracteriza por la escasa precipitación y eso lleva a una mala floración que perjudica el rendimiento final”.

Concluyó respecto de los sembrados que “se está sembrando con un retraso si se compara con un año normal, y además hay mucho lotes que no se pueden sembrar en su totalidad”.

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