SAENZ PEÑA (Agencia) - El largo fin de semana, también en el centro de la provincia, transcurrió tal como lo pronosticó el servicio meteorológico nacional: con temperaturas bajo cero y sin lluvias. Ayer en la ciudad Termal la temperatura mínima fue de 3,5 grados bajo cero, a las 8.
Para los citadinos pasó un fin de semana frío pero con sol, lo que permitió disfrutar de los espacios de recreo al aire libre que tiene la ciudad. Para la producción primaria, lamentablemente se sucedieron nuevas heladas y las lluvias son esquivas para la zona que necesita del vital riego para dar continuidad a la campaña agrícola iniciada recientemente.
En la ciudad, las familias rápidamente encontraron en algún lugar parquizado actividades para realizar y entrar en calor bajo el sol. En el campo, el chacarero buscaba alguna nube que sugiera la posibilidad de que el pronóstico se equivoque y las lluvias no anunciadas aparezcan. Fueron las imágenes que dejó el último rezago de un invierno considerado benévolo ya que no fueron más de una decena de heladas las registradas, contra las más de veinte que se tienen asentadas en la década pasada.
Preocupación primaria
A días de dejar atrás el invierno, el sector de la producción primaria observa con preocupación que nuevamente las precipitaciones pluviales son esquivas cuando se las necesita urgentemente para permitir el recupero de los cultivos implantados y para dar continuidad a la siembra.
En el caso de los sembrados que están desarrollándose, es el trigo el que se nota resentido por la escasez de agua. En algunos sectores de los campos más altos se pueden observar los manchones en los trigales por el estrés hídrico o por la presencia de pulgones, insecto que prolifera en el período de seca.
Por otra parte, los productores que apostaron al girasol atentos están a lo que sucede con sus cultivos que están necesitando de un riego para afianzarse considerando que el perfil tiene humedad pero unos centímetros más abajo, ‘por lo sería bienvenida una lluvia para subsanar la falta de humedad en los primeros centímetros del suelo‘, dicen los campesinos concientes de que en el Chaco el clima suele jugarles siempre alguna mala pasada.
El girasol espera
En la zona rural del centro de la provincia, se pueden observar lotes limpios que están preparados para continuar con la siembra de girasol ‘apenas caigan unas gotas del cielo’. Si bien los tiempos recomendados para la siembra de la oleaginosa se acortan, los técnicos no aconsejan sembrar pasada la primera quincena de septiembre, los productores están a la espera de lluvias para dar continuidad a la campaña de girasol.
Es de recordar que con las últimas lluvias de finales del mes de julio, el ímpetu por el grano hacía prever que se podrían llegar a las 285 mil hectáreas en toda la provincia en detrimento de la superficie que ocuparía el algodón.
Si las lluvias no llegan a tiempo queda la duda si se alcanzará el hectareaje previsto con girasol. De no alcanzarle al productor con la humedad que tiene en reserva para sembrar la oleaginosa, quedará el interrogante sobre la posibilidad de que esos lotes desocupados se destinen al algodón. La respuesta la darán las lluvias o bien habrá que esperar hasta octubre, con fecha autorizada por el Senasa, para saber si el chacarero vuelve o no a la siembra del textil.
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