VILLA ANGELA (Agencia) --Las malas condiciones climáticas complican aun más la alicaída cosecha algodonera, porque a los bajos rendimientos se suma ahora la pérdida de calidad provocada por las lloviznas.
Como se sabe, el algodón ha sido afectado por la falta de lluvias en el momento de la siembra y posteriormente en el desarrollo de las plantaciones y la formación de las bochas, lo que afectó enormemente los rendimientos y la calidad del textil, y echó por tierra una vez más las esperanzas de los productores que habían centrado sus expectativas en este cultivo ya que es la producción primaria que mueve la economía regional.
En este momento se está cosechando lo poco que dieron las plantas --muy pequeñas--, con capullos chicos y reventados a la fuerza por la falta de humedad y las altas temperaturas, que finalmente recibieron las primeras heladas, lo que influye en la disminución de los rendimientos esperados y en muchos casos ni siquiera permite salvar la inversión efectuada, y esto provoca serios inconvenientes en el sector agrario.
Es decir que para el colono de esta zona en estos momentos la situación es difícil, incierta, teniendo en cuenta que no dispone de recursos para pensar en una próxima siembra, no solo algodón sino otros cultivos alternativos, como soja o girasol.
En este sentido se tramitó la ley nacional de emergencias agropecuarias, para que los productores reciban algún beneficio que les permita continuar trabajando en el campo, sobre todo los medianos productores que son quienes más sienten las pérdidas, al igual que los minifundistas.
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