La lluvia sigue desnudando falencias en la ciudad

El fuerte temporal de lluvia que azotó nuestra ciudad la madrugada del martes y su continuidad durante ese día, volvió a reflotar el problema de la falta de una red de desagües que contenga toda esa agua inundable que azota no solo el radio céntrico sino los barrios circunvecinos bajos.
Esto no viene de ahora, y si se observa lo que han hecho las anteriores administraciones municipales se verá que las obras han dado resultado a medias.

A ello se suma el estado lamentable de las acequias, que perjudican ostensiblemente el libre corrimiento de las aguas y originan que estas inunden los sectores no solo bajo sino también zonas altas. Un ejemplo de esto ocurrió con las profundas acequias que corren paralelas a la avenida Adolfo Calle a la altura de la nueva terminal de ómnibus, que no pudieron contener la cantidad de agua inundando los barrios ubicados en las inmediaciones.

Igual sucedió frente a la sede de la Universidad Tecnológica Nacional y el Parque Norte, permitiendo que esa inundación se fuera al barrio Constitución, especialmente al paraje conocido como "Costa Brava", donde varias casas precarias sufrieron la invasión de esas aguas.

Los vecinos de Pueblo Diamante también expusieron sus quejas, de modo tal que muchas casas atravesaron problemas difíciles y algunas familias, aunque nadie dijo nada de ello, tuvieron que abandonarlas y dirigirse a casas de familiares o conocidos que residen en las cercanías.

Lo inusual sucedió en barrios sureños como El Sosneado, Balloffet, Isla del río, entre otros, que también sufrieron el taponamiento de muchas de sus acequias producto de la cantidad de bolsas con basura, botellas plásticas, etc, que vecinos desaprensivos arrojan en el interior de esos cauces. De todos modos San Rafael carece de una red de desagüe que permita que, en los grandes temporales con caída abundante de lluvia, el agua acumulada tenga una rápida salida.

Esta historia también se vive en el casco céntrico cuando llueve con intensidad, ya que la gente vive una odisea para atravesar las calles inundadas ante al taponamiento virtual de las acequias.

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