La lluvia anegó calles pero no se registraron evacuados

La lluvia anegó calles pero no se registraron evacuados
Entre la noche del viernes y la tarde de ayer precipitaron alrededor de 16 milímetros. A pesar de la intensidad con la que llovió por momentos, el Servicio Meteorológico Nacional evaluó que se trató de un volumen normal. Sin embargo, volvió a quedar en evidencia que la infraestructura de la ciudad no está preparada para soportar este fenómeno climático que en los últimos años se repite con frecuencia sobre fines del verano y comienzos del otoño
A dos años del histórico temporal que el 17 de febrero de 2010 se cobró la vida de tres personas, Comodoro Rivadavia volvió a sufrir ayer las consecuencias de una intensa lluvia. Esta vez no se registraron niveles de precipitación tan extremos. Por fortuna no se debieron lamentar víctimas ni se reportaron evacuados, pero en diferentes sectores de la ciudad volvió a quedar en evidencia la necesidad de realizar obras que permitan enfrentar un fenómeno climático que se torna reiterativo.

El inicio de la lluvia se produjo sobre 22 del viernes y a las 9 de la mañana de ayer ya habían caído 14 milímetros. Cerca de las 3 de la madrugada fue el momento en que la lluvia adquirió una intensidad que sólo disminuyó pasado el mediodía.

“Según el pronóstico que manejamos mañana (por hoy) estaría mermando pero el lunes volvería a llover”, indicó el secretario municipal de Gobierno, Ricardo Gaitán en una conferencia de prensa celebrada en la tarde de ayer, que también contó con la participación de los secretarios municipales de Seguridad, Carlos Marso (de quien depende Defensa Civil) y de Infraestructura, Obras y Servicios Públicos, Abel Boyero.

Se indicó que si bien durante la mañana de ayer se había recibo unos 250 reclamos de ayuda, no se realizaron evacuaciones. “Son casos donde se estaba inundando el patio o había entrado agua o barro en la casa. Nosotros tomamos una decisión ante la evidencia de que en muchos casos nos llamaban y desde la ventana algunos hombres de la casa tomando mates nos miraban. Así es dimos la orden expresa de retirarse de esos lugares”, argumentó Marso

En ese contexto, señaló que se priorizaron tareas en casas de mujeres solas con hijos, o en los hogares de jubilados y discapacitados. Mientras, en la sede de Defensa Civil, como se acostumbra en estos casos, se entregó nylon a quienes necesitaban proteger techos y paredes precarias. En el operativo participó además la Secretaría de Desarrollo Humano y Familia.

OBRAS INCONCLUSAS

Hace dos años, cuando Comodoro Rivadavia enfrentó una situación de extrema emergencia –donde se registraron tres fallecidos, 120 familias evacuadas y grandes pérdidas materiales por inundaciones– las autoridades políticas asumieron el compromiso de realizar obras que en algunos barrios continúan inconclusas.

Ayer los barrios más afectados, según fuentes municipales, fueron Pietrobelli, Rincón del Diablo, Balcón del Paraíso, Stella Maris, Juan XXIII, Máximo Abásolo y su Extensión, un sector del barrio San Martín.

También se registraron anegamientos en hogares y comercios ubicados en cercanías de avenida Quintana, en el barrio Mosconi, detrás de la sucursal de supermercados La Anónima y en la desembocadura del pluvial que nace en el barrio Saavedra, pasa por Divina Providencia hasta llegar al sector de la asociación vecinal de Kilómetro 3.

Sobre ese caso puntual, el secretario de Obras Públicas sostuvo: “si bien se hará una obra que ya se tienen que licitar y que solucionará parte del problema va a necesitar otra obra más pequeña para evitar que se inunde algunas casas y comercios de esa zona. Eso es algo en lo que tendremos que avanzar”, reconoció.

En la zona del Juan XXIII también se registraron desbordes con la afectación de casas particulares ubicadas sobre calle Rodríguez, con intersección de Juan Manuel de Rosas. Y la avenida Congreso en intersección con Chile fue otra de las zonas donde se registraron desbordes.

“Sucede que por más que estén limpias las bocas de tormenta, hay tanta mugre en la ciudad que es arrastrada por la lluvia generando estos problemas y esto requiere tener gente trabajando permanentemente en esas zonas”, dijo Boyero.

En tanto en la zona céntrica de la ciudad el barro que se deslizó desde el Chenque a través de calles como la Mitre ocasionó dificultades en el tránsito sobre todo en Sarmiento y también San Martín.

Allí se instalaron máquinas de empresas para despejar el pavimento. “El grueso del trabajo se realizará una vez que pare la lluvia sino será más el daño que se pueda hacer que la solución”, afirmó Boyero.

Por esa razón, ayer la tarea de los maquinistas se concentró en despejar las bocas de tormenta y pluviales ubicadas sobre las principales avenidas, como en el caso de Polonia. Asimismo se realizaron tareas en el sector sur de la ruta nacional 3, en la zona conocida como El Patagón.

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