Hubo precipitaciones en Olavarría, Bahía Blanca y Puán, en la provincia de Buenos Aires, y en Santa Rosa y General Pico, en La Pampa; es la peor sequía en 46 años.
La falta de precipitaciones y el intenso calor producen una intensa sequía en las áreas de mayor productividad agrícola del país. La situación es dramática: de acuerdo a un informe de la Sociedad Rural Argentina, en algunas zonas las pérdidas de maíz y de soja alcanzan niveles de entre el 50% y 100%.
El ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, y su par bonaerense, Gustavo Arrieta, acordaron ayer un plan de trabajo para atenuar las consecuencias de la sequía, que afecta fundamentalmente a los productores del sudoeste bonaerense.


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