El bloque opositor planteó una eventual incompatibilidad ética. El secretario de Gobierno, muy disgustado, fue al Concejo y se reunió con los ediles de la principal bancada no oficialista, encabezados por Raúl Woscoff.
La visita se dio luego de que se hiciera público el proyecto de resolución mediante el cual los concejales Raúl Woscoff, Norberto Martínez, Raúl Ayude, Carlos Paoletti, Miriam Iantosca y Elisa Quartucci, de la mencionaba bancada, solicitaron un informe al Ejecutivo sobre varias órdenes de compras al comercio de comidas Pelícano.
El pedido plantea, en sus considerandos, si ha mediado "incompatibilidad ética" en la emisión de esas órdenes, considerando el vínculo familiar entre el empresario y el funcionario, y si las mismas fueron autorizadas a partir de un concurso de precios del cual participaron "firmas acreditadas del rubro".
Los ediles detallan una serie de pedidos emitidos durante 2011 y 2012, algunos anteriores a la incorporación de Lliteras a la secretaría, que suman 30.193 pesos, lo cual "se trataría" de contrataciones directas, y otros 150.973 pesos a través de concursos.
En todos los casos el proveedor fue el restaurant Pelícano, cuyo titular es Adrián Lliteras. El servicio de restaurant corresponde a comidas para médicos residentes del centro de salud de General Daniel Cerri y personal de guardia y servicio del sistema de emergencias 911.
En su único artículo, el proyecto consulta al Departamento Ejecutivo sobre cómo han sido adjudicadas esas órdenes, cuáles fueron las firmas participantes de los eventuales concursos y si se solicitó "dictamen legal por la eventual incompatibilidad ética" entre los titulares de esa cartera y de la empresa suministrante.
Si bien Lliteras no quiso ser entrevistado luego de su reunión con el bloque de IC, sí expresó que no existe incompatibilidad legal con su hermano, debido a que no mantiene un vínculo patrimonial con él.
A su vez destacó que, de los expedientes mencionados, sólo uno lleva sus firmas y corresponde a una compra por un monto inferior a 6 mil pesos. Esto indicaría que la operación no obligaba a la comuna a realizar una compulsa de precios. Asimismo, se habría comparado la oferta de Pelícano con la de otro comercio del rubro y los comprobantes de ello figurarían en el expediente.
Después de haber aclarado la situación --según consideró--, Fabián Lliteras se lamentó al decir que "el daño público ya está hecho, ahora, que digan lo que quieran".
A los pocos minutos, Woscoff habló con la prensa.
"El secretario de Gobierno ha tenido la gentileza de traer casi la mayoría de los expedientes peticionados en el pedido que hizo nuestro bloque, así que los vamos a evaluar", expresó.
--¿Se encontraron elementos que se puedan considerar como alguna transgresión?
--En un solo expediente, que es el que le afecta a él directamente, hay tres firmas estampadas por el secretario de Gobierno en una compra realizada en forma directa al comercio de su hermano. Ahora vamos a evaluar. Seguramente, después del análisis que hagamos, esto podrá ser encuadrado en una situación de reproche de carácter ético y habrá que mejorar los procedimientos y tratar que no se repitan.
--¿Cuántos expedientes pidieron revisar? ¿Son varios?
--Sí, también estamos analizando los del ex secretario de Promoción Social, Rafael Morini, actual concejal.
--¿En cuántos aparece Lliteras con su firma?
--En uno.
--¿De qué monto es la compra?
--No lo recuerdo.
--¿Pero se encuadra dentro de los límites de la contratación directa?
--Sí, es un monto habilitado para la contratación directa, inferior a los 30.154 pesos.
--¿Cómo fue la reunión con Lliteras?
--Conversamos de manera normal.
--Antes de salir a los medios de comunicación planteando una eventual incompatibilidad ética, ¿desde IC tuvieron contacto con el Ejecutivo para intentar explicar esta situación o fueron directamente a la prensa?
--A ver si entendemos esto claramente. La Municipalidad no es una sociedad de barrio ni un club de amigos. Se compone de dos departamentos: Deliberativo y Ejecutivo. Nosotros hacemos los pedidos formales, de hecho, al secretario se le hicieron hoy (por ayer) reclamos por expedientes que tienen dos años sin contestar.
--¿Pero acerca de este tema específico, hubo contacto?
--No, no. Llamados entre amigos no hacemos.
--Le pregunto si hubo una consulta formal, ¿hablaron con el Ejecutivo o fueron primero a los medios?
--No, no. Nosotros hacemos el pedido de informes, lo presentamos --en el CD-- y luego lo damos a conocer a los medios.
--¿Sin esperar una respuesta del Ejecutivo?
--Es que el Ejecutivo va a tener que responder cuando se apruebe el proyecto.
--Sucede que cuando se va a los medios y se habla sobre la sospecha de una incompatibilidad ética, según Lliteras, el daño está hecho y explicar la situación después es mucho más complejo.
--No creo que esa sea la manera de apreciar los hechos, tal cual han ocurrido. Podemos discrepar, naturalmente. Nosotros, como partido de oposición, lo que hemos hecho y seguiremos haciendo, es preguntar. No evaluamos sino que preguntamos.
"Contratos vigentes". Antes de la reunión con Integración Ciudadana, Lliteras le había dicho a "La Nueva Provincia" : "Mi hermano es proveedor del municipio desde hace mucho tiempo. Cuando yo asumí en la secretaría, él ya tenía contratos vigentes". Y agregó que jurídicamente no corresponde hablar de "incompatibilidad ética" para un caso como éste. "No entiendo qué pretenden. ¿Qué le diga a mi hermano que deje de ser proveedor de la comuna? Tampoco debo excusarme por adjudicaciones realizadas en oficinas en las cuales no tengo ninguna competencia", remarcó.



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