Tras saltar el cerco de más de tres metros de altura de la distribuidora Frío Sur ubicada en el barrio 17 de Octubre, tres sujetos redujeron al sereno y lo golpearon salvajemente. Se llevaron la caja fuerte que contenía alrededor de 200 mil pesos, al igual que un camión que sacaron del predio derribando parte del portón y el alambrado.
Pero por si esto fuera poco, antes de encerrarlo en el baño de la cabina de vigilancia le ataron las manos y los pies con alambre y le robaron sus objetos personales, entre ellos la billetera con la totalidad del sueldo que le habían abonado horas antes, el celular, guantes, una campera y su bicicleta.
Todo ello lo hicieron a punta de pistola y mientras uno de los delincuentes lo encañonaba en el piso, al menos otros dos ingresaron al edificio de la distribuidora donde produjeron múltiples destrozos en busca de la caja fuerte.
En el interior, rompieron el vidrio de la puerta de ingreso y con patadas que quedaron marcadas en las puertas de madera destrozaron las cerraduras de al menos tres oficinas. Al encontrar la caja fuerte se tomaron su tiempo y utilizaron un zamping -que sirve para transportar los pesados pallets de mercadería- para levantar la caja que pesa alrededor de media tonelada.
MARCAS DE ZAPATILLAS
Un equipo periodístico de Diario Patagónico pudo detectar que en la pared de la oficina en la que se guardaba la caja fuerte aún había ayer al mediodía las marcas de las zapatillas que utilizaron los delincuentes al cargar el botín.
Al maniobrar el elemento de traslado de carga y antes de escapar por el portón del depósito, produjeron destrozos en un calefactor y en los zócalos de las paredes.
Una vez afuera, cargaron el botín en un camión Iveco Daily y lo pusieron en marcha con las llaves que habían encontrado en la garita de seguridad. Los delincuentes huyeron de una manera violenta, ya que embistieron el cerco metálico.
Mientras tanto, Márquez logró arrastrarse y alcanzar el celular corporativo de la empresa, a través del cual, colocándose una lapicera en la boca, logró marcar el número de su supervisor para pedir auxilio.
Alertado de la situación, el encargado llamó a los efectivos policiales quienes (pese al acuartelamiento) se hicieron presentes rápidamente en el lugar y comenzaron con las tareas de peritaje.
Previamente trasladaron al sereno al hospital donde luego de recibir las curaciones por los golpes en la cabeza y las lastimaduras que produjeron los alambres en sus manos y pies, fue dado de alta.
Cabe mencionar que el rodado de gran porte de color blanco era utilizado para distribuir helados y posee el logo de la empresa Frío Sur en sus puertas.
Pero lo extraño es que hasta avanzada la tarde noche de ayer nadie lo había visto e incluso fue el propio encargado, Darío Suárez, quien en su vehículo particular emprendió una desesperada búsqueda, sobre todo por la Zona de Chacras.
Según lo indicó Suarez a Diario Patagónico, el dinero de la caja fuerte iba a ser utilizado para pagar los aguinaldos de los empleados y las comisiones a los repartidores.
Al mismo tiempo expresó su indignación e impotencia por el hecho y consideró que “alguien tiene que hacer algo. Yo no sé si es culpa del gobierno o de la policía, pero estas cosas no pueden suceder en Caleta. No se puede vivir así, estamos todos sin protección”.
Es válido recordar que la firma comercial había sufrido un incendio en el mes de abril que dejó como saldo cuantiosas pérdidas materiales en la estructura y mercadería. “Recién estábamos terminando de arreglar los daños que el fuego había provocado en el edificio y ahora sufrimos este robo”, resaltó Suárez.
Según los dichos del sereno, el robo duró no más de media hora y mientras los delincuentes lo apuntaban con el arma de fuego le decían “quedate tranquilo; nosotros somos trabajadores como vos”.
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