Cinco partidos políticos -entre ellos el Movimiento de Integración y Desarrollo y el ARI- quedaron sin personería jurídica al término del plazo que le había dado la Justicia Electoral para reunir 3100 fichas de afiliados.
La reforma política que el gobierno nacional promovió el año pasado dejó esta semana su primer tendal de partidos.
Además del MID y el ARI, quedaron sin personería el Movimiento Regional del Pueblo, el Movimiento Popular Salteño, y el Partido Vecinos Unidos. Ninguno podrá presentar candidatos en las elecciones generales de 2011.
A última hora pudieron acreditar el piso mínimo de afiliados el Partido Socialista y el Partido Conservador Popular.
Pero la historia de las afiliaciones y de las caducidades de los partidos aún no está del todo cerrada. El ARI había iniciado los trámites para fusionarse con el movimiento Popular Salteño, para evitar la caducidad. La gestión, sin embargo, quedó a mitad de camino por defectos formales, y ahora el juez Julio Bavio debe decidir al respecto.
En cambio, el PRO (ex Recrear) y el partido Vecinos Unidos iniciaron con mayor éxito su trámite de fusión, y en las próximas elecciones podrían presentar candidatos con la sigla del partido de Mauricio Macri.
La pérdida de su personería hizo que el MID renovara sus críticas a la reforma política que exigió a los partidos probar, cada año, que cuenta con el cuatro por mil del padrón electoral del distrito como afiliados.
"Esto de la transparencia y la renovación de la que habla la ley es pura monserga kirchnerista", dijo ayer Barbarán a Nuevo Diario.
Y puso como ejemplo la noticia difundida por un matutino que decia que la Juventud Peronista había logrado 2500 afiliaciones. "¡Nada más que 2500 afiliaciones con bolsones, planes, y promesas de viviendas! Entonces hay que imaginarse lo que cuesta captar afiliaciones de verdad, como lo hemos intentado hacer nosotros."
Para Barbarán una reforma política mucho más transparente hubiera comenzado por anular las fichas de afiliación de todos los partidos -incluso del PJ, con 152 mil en la provincia- y comenzar de nuevo. Una posibilidad que ni piensan los dirigentes de los partidos grandes.
"Tampoco me parecía exorbitante que la nueva ley ponga el piso del cuatro por mil. Pero hubiera sido mucho más justo que, tal como se preveía en el proyecto original que vetó la presidenta, el plazo venciera el año que viene. Ahí sí hubiéramos llegado".


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