La llegada es el PJ

El nuevo escenario intensifica la idea de los PJ anti K de retornar a la estructura partidaria. La Provincia no escapa a esta lógica, en la que denarvaístas, felipistas y duhaldistas comienzan a reagruparse
El PJ antikirchnerista presenta diferentes caras, de acuerdo a la provincia que se mire. Buenos Aires no es la excepción.

Se observan como referentes Eduardo Duhalde y Felipe Solá, y adquiere protagonismo Francisco de Narváez.

La muerte de Néstor Kirchner generó un pequeño sismo, que hasta ahora motivó dispersión, y algo de desconcierto.

Francisco de Narváez sigue siendo un candidato apetecible para el sector, pero el galardón de haberle ganado las legislativas a Kirchner en 2009 ha perdido algo de brillo. Algunos de sus operadores, como el caso del diputado provincial Emilio Monzó, decidieron hacer juego propio. Reordenan su base territorial y van tejiendo alianzas con algunos justicialistas que quieren abrir las puertas a los disidentes. Tal es el caso de Sergio Masa, uno de los rebeldes, al que todos buscan para el diálogo.

También los legisladores del bloque denarvaísta comienzan a mirar con atención los pasos seguidos por sus compañeros. Esta semana se habló de la mudanza, hacia un bloque autónomo, de los senadores Julio Salemme y Ricardo Zamperetti; estas variables no se concretaron y, de hecho, ambos participaron del encuentro que dirigió De Narváez en La Plata días atrás. Pero es una señal clara de lo que está sucediendo en el grupo.

En el caso de los felipistas, que tienen una representación legislativa de cuatro diputados y una senadora, mantienen la consigna de su jefe: “seguir recorriendo el territorio” hasta tanto aclare el panorama.

Solá no se baja de su intención presidencial, aunque sabe que es una carrera con muchos obstáculos. La desaparición de Néstor K le ha generado un cambio de estrategia. Con varios gestos de conciliación, el diputado nacional mostró su intención de volver a dialogar con el PJ oficialista, y ser uno más en el equipo.

Sobrevolando aparece la figura del ex presidente Eduardo Duhalde. La desaparición de su principal adversario reubica al lomense en un lugar de consulta.

Igual, Duhalde sigue padeciendo una baja imagen ante el electorado, que no logra situarlo nuevamente en la Presidencia.

Más alejado se encuentra el socio electoral, Mauricio Macri. En la Provincia la estructura del PRO no tiene un gran despliegue territorial, pero ahora el panorama se presenta diferente, ya que “el jefe”, de posición moderada, no ha quedado mal parado en el nuevo escenario. Su interés está en la conservación de la jefatura porteña, mientras en la Provincia juega a fortalecer a su sector, para poder negociar mejor en un futuro frente electoral.

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