En los próximos días empezarán a inspeccionar unas 40 hectáreas en busca de pistas que ayuden a resolver el caso. Ayer, dos miembros de la Secretaría de Inteligencia hicieron mediciones del terreno
El dato se deslizó luego de la visita ayer de dos enigmáticos técnicos. Pertenecían a la Secretaría de Inteligencia, la que hasta hace pocos meses se conocía como Side. Se presentaron con nombres ficticios e incluso en el encuentro que tuvieron con el fiscal que investiga la desaparición de Nicolás Sabena preservaron sus identidades.
Luego de su raudo paso por Tribunales, los dos agentes encubiertos se dirigieron hacia la quinta de la familia Vargas Parra y, en sigilo, recorrieron parte de las 40 hectáreas que desde la semana próxima sondearán con el sistema de georradar que permite auscultar varios metros bajo la superficie terrestre.
Consultado por Puntal.com.ar, el fiscal Jorge Medina confirmó que el georradar llegará la semana próxima y podría trabajar durante un plazo que puede extenderse hasta los dos meses.
El aparato que tiene la forma de una cortadora de césped de gran tamaño y será transportado en un camión desde la Capital Federal. Las señales subterráneas que vaya captando se irán imprimiendo en computadoras que permitirán detectar los elementos que puedan aportar al esclarecimiento de la causa.
Por dónde se rastrillará
En la hipótesis de que Nicolás Sabena ya no se encuentre con vida -algo que sostiene hasta la propia madre del joven-, la expectativa de máxima de los investigadores será dar con el cuerpo, por eso no sólo se inspeccionará la quinta de los Vargas Parra sino otras direcciones que se fueron consignando durante la pesquisa.
La misión de los dos técnicos del Servicio de Inteligencia ayer, fue hacer un reconocimiento del sitio, elaborar mediciones y subdividir la totalidad del área en una cuadrícula de campos de medio metro cuadrado cada uno para luego implementar el uso del georradar sobre cada parcela.
El perito de las escuchas ilegales de Macri
Paralemamente, el ingeniero en telecomunicaciones Ariel Garbarz se encargará de analizar el entrecruzamiento de una serie de llamadas para intentar determinar la fecha y el lugar dónde fueron emitidas tales señales de comunicación a los fines de reconstruir los últimos contactos del joven desaparecido en septiembre de 2008.
El nombre de Garbarz estuvo en boca de los medios nacionales de comunicación durante las semanas en el caso por las escuchas ilegales del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, cobró mayor fragor.
Este ingeniero actuó como perito en la causa por las escuchas que involucraban a Ciro James y Fino Palacios y que comprometen actualmente a Macri.
"Se trata de procedimientos que van a llevar varios días y hasta meses que apuntan a analizar los elementos indiciarios que sustentan la orden de prisión preventiva de los cuatro miembros de la familia Vargas Parra", dijo Medina.

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