El tren sanitario “Doctor Ramón Carrillo” llegó a nuestra ciudad y permanecerá hasta el viernes 20 de abril, con el objetivo de prestar atención médica y social.
Esta iniciativa conjunta de los ministerios de Desarrollo Social y de Salud posibilita el acceso a políticas de Estado, mediante una formación de nueve vagones que cuenta con consultorios preparados para la atención primaria de la salud y el asesoramiento en políticas sociales.
El Tren de Desarrollo Social y Sanitario funciona a modo de ministerio itinerante en permanente comunicación con el nivel central para la obtención de recursos y la agilización de trámites. Sus funciones, a cargo de un equipo interdisciplinario, se desarrollan en tres grandes áreas de trabajo:
• Asesoramiento, asistencia técnica y gestión de recursos. El tren promueve proyectos socioproductivos mediante el suministro de herramientas, máquinas e insumos; gestiona y agiliza trámites de pensiones no contributivas a mayores de 70 años, discapacitados y a madres con 7 o más hijos; e interviene en situaciones de emergencia social a través de la provisión de materiales, bienes e insumos.
• Atención primaria y promoción de la salud mediante un servicio médico a bordo, especializado en clínica, pediatría, ginecología, oftalmología, odontología, bioquímica, radiología, enfermería; y de talleres participativos de salud buco-dental, salud reproductiva, promoción de la lactancia y enfermedades prevalentes en las comunidades. Las acciones y prestaciones se articulan con las autoridades locales de salud, hospitales y salas de primeros auxilios, de acuerdo a las necesidades de cada caso. Asimismo, la formación cuenta con un laboratorio de análisis clínicos, sala de rayos X y servicio de farmacia.
Dr. Ramón Carrillo, Primer Ministro de Salud
Nació en Santiago del Estero el 7 de Marzo de 1906.
Ingresó al Colegio Nacional de Santiago del Estero a los 12 años, de donde egresó a los 16 años de edad con medalla de oro por ser considerado el mejor alumno de su promoción.
En 1924 ingresó a la Facultad de Medicina de Buenos Aires, siendo el único alumno de 17 años. En 1928 es designado por concurso Practicante Menor interno en el Hospital Nacional de Clínicas en el servicio de Neurocirugía. En el mismo año es designado subdirector del a Revista del Círculo Médico Argentino y Centro de Estudiantes de Medicina, de la que posteriormente fue Director. En 1929 es Practicante Mayor Interno, por concurso. En su vida de estudiante publica varios artículos científicos. A los 22 años se recibe de médico. En 1930 gana la “Beca de la UBA” para continuar su especialización en Neurocirugía en Holanda, donde se dedica al estudio y a la producción de trabajos científicos la que se puede clasificar en cuatro grupos:
Investigaciones sobre esclerosis cerebrales
Investigaciones sobre polineuritis experimental
Investigaciones sobre mecanismo de las impresiones y técnicas de coloración de la neurología
Estudios sobre anatomía comparada.
En 1932 es designado delegado argentino al Primer Congreso Internacional de Neurología reunido en Berna (Suiza)
A fines de 1933 regresa a la Argentina consagrado como uno de los más brillantes y jóvenes neurocirujanos de la época, dedicándose a la docencia, la investigación y a la práctica médica.
El 23 de Mayo de 1946, en acuerdo general de ministros fue creada la Secretaría de Salud Pública de la Nación, con rango de Ministerio, elevado a esa categoría en la reforma constitucional de 1949; hasta ese entonces funcionaba como Departamento de Higiene. El 29 de Mayo es designado por Decreto el Profesor Dr. Ramón Carrillo, confirmado el 4 de Junio al asumir la Presidencia el Gral. Juan D. Perón.
Le toca la gran misión, como primer ministro de salud de la historia institucional argentina, de organizar un sistema de salud, habiendo obtenido logros que se han mantenido en el tiempo, muchos de los cuales, no alcanzó a ver. Creó y desarrolló, entre otros, la administración sanitaria científica, diseñó hospitales y sus sistemas de administración, encaró el problema de las grandes endemias, incorporó la epidemiología como herramienta en la lucha contra las enfermedades, fomentó la investigación, planteó conceptos modernos que vinculan toda la acción sanitaria con la política de seguridad social, salario y vivienda, mejoró la atención de los hospitales dotándolos de nueva infraestructura y equipamiento, categorizó al personal sanitario, mejorando los sueldos y diseñando una carrera.
Basó su política en tres pilares:
1- Todos los seres humanos tienen igual derecho a la vida y a la sanidad.
2- No puede haber política sanitaria sin política social.
3- De nada sirven las conquistas de la técnica médica si ésta no puede llegar al pueblo por medio de dispositivos adecuados.
No obstante, antes de finalizada la segunda presidencia del Gral. Perón, Carrillo se convirtió en un exiliado, perseguido por sus ideales, pobre, enfermo y olvidado por aquella sociedad que tanto le debía. Así murió el 20 de diciembre de 1956 en la ciudad de Belem do Pará, Brasil.
Hoy lleva su nombre una calle del barrio porteño de Barracas, y algunos hospitales diseminados por el Gran Buenos Aires, quizás intenta de esa manera remediar la injusta respuesta que recibió un hombre de una sociedad por la que dio su vida, y que debió morir en el exilio repudiado por quienes intentó sanar.
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