Llegó la hora de la inclusión

Llegó la hora de la inclusión
La intendente electa de Rivadavia está comandando un relevamiento para conocer cuáles son las necesidades primordiales de la comunidad. Lo primero será subsanar los problemas más básicos de la población, como el cumplimiento de los servicios. A continuación se pondrá de lleno en los de sustentabilidad, por ejemplo, la inclusión de lo sectores más relegados del territorio.
Después de largos años de experiencia al frente de uno de los gremios más importantes de la provincia como es la Unión Docentes Agremiados Provinciales (UDAP) y de una gestión excelente como directora de Defensa del Consumidor, la intendente electa de Rivadavia Ana María López de Herrera, ha adquirido una especial sensibilidad para conocer cuáles son los problemas que más aquejan a los ciudadanos. Es por eso que desde que fue proclamada como jefa comunal de uno de los departamentos más populosos de San Juan, se encuentra trabajando, por un lado, en un relevamiento de las necesidades básicas de los habitantes de esa comuna y, por el otro, en una reorganización de los recursos de la intendencia con el objetivo de utilizarlos de manera eficaz y eficiente.

¿Cuáles son las necesidades básicas del municipio?

Estamos haciendo reuniones por circuitos para recepcionar las necesidades prioritarias de cada barrio. Ya hemos visto que hay un denominador común que es el alumbrado público y los servicios principales en general, como la falta de agua, arboleda seca, falta de pasantes, deterioro del asfalto, entre otros.

¿Las cloacas se incluyen entre los pedidos de solución?

Sí, y es un tema grave porque hay barrios que ya los necesitan porque los pozos están colapsados y no hay otra solución. Hay que buscar una alternativa porque esa situación se repite en los barrios grandes como el Rivadavia Norte, UDAP 3 o el Barrio Camus. Otro tema que piden los desde los barrios poblados es la recuperación de espacios verdes porque actualmente no hay. Son espacios con piedras, que no convocan a la comunidad, que son inseguros porque no están iluminados, ni cuidados.

¿Qué pasa con el transporte?

Es otro de los temas por los que piden solución. Hay barrios como el Marquesado II, el Lote N 53, Palos Blancos, El Arriero, donde no pasa el colectivo y la gente tiene que caminar varias cuadras para poder tomarlo. Normalmente son zonas complicadas, peligrosas, donde no hay luz, con muchos basurales, con zonas enlagunadas por las que tienen que atravesar los chicos que van temprano a las escuelas. Esto se repite en todos los barrios grandes.

¿Van a mantener la misma estructura de la intendencia?

No. Vamos a realizar una serie de cambios que tienen que ver con una mejor organización y distribución de los recursos. Hay varias áreas que están desatendidas y otras que tienen mucho personal. La idea es, además, que el municipio esté más cercano a la gente, es decir, descentralizar la atención de la intendencia y llevarla a los barrios, para que por zonas la gente tenga una oficina de atención.

¿La creación de cooperativas está dentro de su agenda de trabajo?

Vamos a empezar a armar las cooperativas para que sean de obras y servicios y trabajar con las viviendas municipales. Actualmente hay dos cooperativas que están trabajando y que son de servicio y hay mucho interés en la gente. Hay una zona rural agropecuaria que se ha sentido abandonada, con agricultores que por poco dejan de existir. La intención es armar cooperativas con ellos, en circuitos de turismo que puedan ser rotativos.

¿Y el turismo?

También vamos a empezar a trabajar en el perfil turístico del departamento, para que podamos definirnos no como el departamento dormitorio de la Capital, sino como un departamento turístico por excelencia. Tenemos un gran abasto de recursos naturales y que hay que saber aprovechar.

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