Fueron más de 40 milímetros, pero para los linqueños y muchas ciudades de la provincia de Buenos Aires fue suficientes para sentir un alivio después de sufrir varios días consecutivos, las agobiantes temperaturas, que en algunos casos superaron los 40 ºC.
Para el que no fue suficiente fue para el campo que ya registra un alto porcentaje de pérdida en los cultivos. A pesar de esto se comenta que la lluvia del día de ayer podría salvar la soja que todavía está en una fase temprana de crecimiento, siempre y cuando continuen la lluvias.
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