Entre las múltiples novedades con las que los funcionarios de Ponce se encontraron en las primeras horas de gestión, la que más llamó la atención fue la aparición de una caja fuerte en el banco de confianza de Lemme. Claro que ni la anterior Intendenta ni sus asesores informaron de esa situación ni mucho menos dejaron la llave para abrirla.
Que las computadoras estuvieran vacías sin información, que no hubiera disponibilidad de efectivo para afrontar los gastos cotidianos mínimos, era esperable para el equipo que comanda Ponce. Lo que no imaginaban encontrar era una caja fuerte en el banco con el que la gestión saliente operaba. La llave para abrir esa caja no se encontró ni mucho menos un simple mensaje que advirtiera sobre ese tema.
La duda pasa por saber que contiene y entre las distintas especulaciones se cree que puede estar vacía.
Comentá la nota