El teólogo de más peso académico en el mundo convocó a los purpurados a impulsar reformas profundas en el seno de la Iglesia y pidió que no se conformen con ser observadores sin voz ni voto. "Hay que actuar", dijo.
En una carta abierta publicada ayer en el diario suizo "Neue Zürcher Zeitung", así como en el rotativo español "El País" y el alemán "Süddeutsche Zeitung", Küng llama a los obispos a no contentarse con ser simples observadores sin "voz ni voto", sino a participar e impulsar reformas, "de ser necesario, en solitario" y "con valentía apostólica".
Ellos, señala el teólogo, le deben una "obediencia ilimitada" sólo a Dios, ya que saben que "jamás" se debe una sumisión de ese tipo a "una autoridad humana". Su voto de fe, agrega, no les "impide decir la verdad sobre la actual crisis de la Iglesia".
"¡No envíen a Roma un mensaje de sumisión, sino exigencias de reformas!", añadió animando a obispos y laicos a trabajar juntos en las comunidades contra determinadas voluntades del Papa.
Como ejemplo, se refirió al celibato. "Un sacerdote que tras serias deliberaciones decide casarse, no tiene que dejar su cargo de forma automática si los obispos y la comunidad lo apoyan".
En su opinión, el Papa, al que conoce de sus tiempos de estudiante de teología, todavía no ha encontrado la salida a la crisis de confianza en la que se encuentra la Iglesia católica desde la reforma protestante.
Con su política, Benedicto XVI se enfrenta a las reformas del Segundo Concilio Vaticano y se presenta como "el representante absoluto de Cristo", criticó.
La Conferencia Episcopal alemana y el Comité central de los Católicos Alemanes evitaron hacer comentarios sobre estas declaraciones.
El teólogo hizo sus comentarios un día antes del cumpleaños 83 de Benedicto XVI y en medio de la fuerte crisis que sacude actualmente a la Iglesia por las denuncias de abusos contra menores por parte de religiosos.
A finales de marzo, el teólogo acusó al Papa de haber ocultado información relevante sobre esos abusos basándose en una carta de 2001 firmada por el entonces cardenal Joseph Ratzinger.
En una entrevista, Küng llegó a afirmar que "en toda la Iglesia católica no hubo ningún otro hombre de su congregación que supiera tanto, ex oficio, sobre casos de abusos sexuales".
El Vaticano toma distancia
El Vaticano se desmarcó ayer de una carta escrita por el cardenal colombiano Darío Castrillón Hoyos en 2001, publicada en el sitio francés Golias, y asegura que "no representa la línea de la Santa Sede".
En la carta, el cardenal de Medellín (Colombia), que entonces era prefecto de la Congregación del Clero, felicita a un obispo francés por no haber denunciado a un sacerdote por abusos a menores ante la administración civil.
"Os felicito por no haber denunciado a un sacerdote por la administración civil. Lo has hecho bien y estoy encantado de tener un compañero en el episcopado que, a los ojos de la historia y de todos los obispos del mundo, habría preferido la cárcel antes que denunciar a su hijo sacerdote", refiere la misiva.

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