Llaman a marchar para "liberar a la India" de los sobornos

NUEVA DELHI.- El activista anticorrupción y pacifista Anna Hazare, cuyo arresto provocó esta semana masivas movilizaciones en toda India y al que varios comparan ya con Mahatma Gandhi, salió ayer de la prisión en la que se encontraba confinado en Nueva Delhi y fue aclamado por miles de seguidores.
Hazare, de 73 años, se instaló después en un parque la ciudad para seguir con su huelga de hambre que, dijo, terminará sólo cuando el Parlamento acepte examinar un proyecto de ley preparado por los movimientos sociales que prevé penas severas para las coimas, sobornos y para la corrupción.

"La antorcha de la libertad que encendieron para liberar a India de la corrupción no debe ser apagada", dijo el activista ante sus seguidores que acudieron a recibirlo a la prisión de Tihar. "Esté o no esté Anna, la antorcha debe seguir ardiendo", añadió.

Hazare y unos 1400 seguidores fueron arrestados el martes, ante el anunciado inicio de una huelga de hambre y una marcha para exigir una ley anticorrupción fuerte y efectiva para el país.

El pacifista, nuevo símbolo de la lucha contra la corrupción en India, logró negociar la ley en abril, tras una huelga de hambre. Pero ahora considera que la ley llevada al Parlamento el 4 de agosto no va lo suficientemente lejos.

Luego de su liberación el martes, Hazare se negó a abandonar la prisión mientras no se le permitiera continuar con su protesta sin limitaciones. En lugar de ello, mantuvo su huelga de hambre en prisión, al estilo del héroe de la independencia india Mahatma Gandhi, del que Hazare, que ya perdió más de tres kilos, se declara seguidor.

Tal es desde entonces el apoyo público espontáneo de cientos de miles de indios en todo el país, que muchos analistas comparan las movilizaciones con la ola de rebeliones callejeras de la "primavera árabe".

"La segunda lucha por la libertad comenzó el 16 de agosto -dijo ayer Hazare-. Mis seguidores son mi fuerza."

"Propinas"

Anteayer, el gobierno cedió y puso a disposición de Hazare y de sus seguidores un gran terreno en el centro de la ciudad para celebrar la protesta. Antes, Hazare, apodado Anna, que significa "hermano", en la lengua del estado central de Maharashra de donde es oriundo, rindió tributo ante el monumento de Gandhi. Miles de personas siguieron su convoy por las calles de la capital india.

"Yo soy Anna; vos sos Anna; ahora todo el país es Anna", decían algunos de los carteles llevado por los manifestantes. Otros carteles mostraban a los ministros del gabinete nacional como burros.

En algunos lugares, la procesión alcanzó los dos kilómetros de manifestantes de todas las edades y clases sociales. A tal punto que un comentarista televisivo aseguró que se trata de "una cosa nunca vista en Nueva Delhi alejado de cualquier manifestación partidista".

Las enormes protestas han puesto al gobierno del premier Manmohan Singh a la defensiva.

El apoyo a Hazare proviene del hartazgo de la clase media por la corrupción, que va desde los 11 dólares de "propina" que se piden cuando se renueva el pasaporte, hasta los miles de millones de dólares que, se estima, perdió el gobierno con la venta del sistema de telefonía celular.

Comentá la nota