En la declaración final del encuentro, los líderes se comprometieron a consolidar políticas que reactiven la economía; respaldo al euro
La feroz crisis europea , en la que el propio futuro de la moneda única está en juego ante las profundas divisiones entre sus miembros, sobrevoló toda la cumbre y se asentó como eje de discusión en foros y citas bilaterales.
Los miembros del G-20, que agrupa al 90% del PBI del planeta, se comprometieron en la declaración final a tomar "todas las medidas necesarias para reforzar el crecimiento mundial y restaurar la confianza". Una formulación que, de todas maneras, pareció dejar irresuelta una de las cuestiones centrales de los debates: el choque de posturas entre Alemania, que pregona las políticas de austeridad y el recorte del gasto como antídoto contra la crisis, y países como Francia, que son partidarias de la expansión del gasto para reactivar la economía.
Los líderes remarcaron la necesidad de "promover el crecimiento y el empleo de calidad", a partir del fortalecimiento de la "demanda", para hacer frente a la crisis que azota a Europa. Es incierto, sin embargo, si la declaración calmará a los mercados.
El texto señaló, además, un punto de coincidencia entre los europeos sobre la búsqueda de acuerdos para una unión bancaria en la zona euro, en momentos en que la salud de los bancos de Europa preocupa al resto del mundo tanto como sus finanzas públicas.
"Apoyamos la intención de examinar medidas concretas en vista a una arquitectura financiera más integrada, que incluya la supervisión, la reestructuración y la recapitalización bancarias, así como el aseguramiento de los depósitos", indica la declaración, aún a pesar de las presiones de los mercados financieros por soluciones más rápidas a la crisis de deuda que amenaza a la economía global.
Presionado por la desaceleración de la economía norteamericana y la cercanía de las elecciones de noviembre, que definirán su continuidad en la Casa Blanca, el presidente Barack Obama insistió en que se encare una urgente solución de la crisis europea. Ayer, al margen de la cumbre, se reunió con los líderes de los países de la UE para abordar el tema y, sobre todo, para saber qué pasos concretos iban a dar para alcanzar el éxito.
Obama dijo que los líderes europeos "entienden la gravedad'' de su crisis de deuda y actúan con un "sentido de urgencia intensificado'' para hallar una solución. E insistió que los europeos saben que deben tomar "pasos inmediatos que les den tiempo y espacio" para las reformas estructurales necesarias para mantener en pie y fortalecer la zona euro.
"Estoy confiado de que en los próximas semanas Europa tendrá una idea completa de a dónde quieren llegar" en el aspecto de la integración, manifestó Obama.
Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, insistió "en el hecho que se necesita más Europa y una cooperación más profunda", mientras que el presidente francés, François Hollande, rebatió las presiones ajenas al bloque al señalar que Europa "debe contar con su propia respuesta" a la crisis.
En tanto, España tuvo una victoria simbólica que justificó la invitación a la cumbre al presidente Mariano Rajoy, al ser incluida en el comunicado de cierre una felicitación a sus esfuerzos por sanear el sector bancario. Pero los mercados entrevieron más allá de las buenas intenciones y ayer la deuda soberana siguió marcando altas tasas de rendimiento, en torno al 7%.
En cuanto al andar de los países emergentes en la cumbre, dieron un paso adelante y aportaron más capital para reforzar el cortafuegos anticrisis que construye el Fondo Monetario Internacional (FMI), que ahora contará con 456.000 millones de dólares en capacidad de préstamo para las naciones en problemas.
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, dijo en conferencia de prensa que percibió "un consenso de que no alcanza solo con políticas de austeridad", sino que se necesita "estímulo fiscal a la inversión". Hay "un clima de preocupación y cooperación" entre los países desarrollados y emergentes ante la crisis que golpea a Europa, agregó.
Durante la cumbre también se dispuso mantener la "tregua" de acciones proteccionistas en materia comercial entre los miembros del G-20, al menos hasta 2014, según declaró al cierre el presidente del país anfitrión, Felipe Calderón.
El mandatario admitió que la discusión más compleja fue esta última, relacionada con las restricciones al comercio adoptadas por algunos países para protegerse contra la crisis.
El documento final de la cumbre
Crecimiento. Sobre una base fuerte, sostenible y balanceada, es la principal prioridad del G-20, ya que conduce a una mayor creación de empleo y al aumento del bienestar de las personas.
Reformas. Se profundizarán reformas estructurales y regulatorias para mejorar las perspectivas de crecimiento en el mediano plazo y construir sistemas financieros más resistentes.
Coordinación. Las naciones del G-20 se comprometieron a actuar en conjunto para fortalecer la recuperación y encarar las tensiones en el mercado financiero global.
Eurozona . Sus líderes tomarán todas las medidas necesarias para mejorar el funcionamiento de los mercados y quebrar el círculo de retroalimentación entre la deuda soberana y los bancos.
Infraestructura . Se intensificarán los esfuerzos para crear un entorno más propicio para el desarrollo, que incluirá importantes apoyos a la inversión en infraestructura.
Fondos. Los países emergentes aportaron más capital al FMI para consolidar un cortafuegos anticrisis que ascenderá a 456.000 millones de dólares para los Estados en problemas.
Multilateralismo. En el contexto económico actual, el multilateralismo reviste mayor importancia y es el mejor activo para resolver las dificultades de la economía global.
Objetivo final. Fortalecer la demanda y restablecer la confianza para sustentar el crecimiento e impulsar la estabilidad financiera, con el fin de crear empleos de calidad y oportunidades.
Dichos y hechos
La alfombra roja de Cameron a Francia...
LOS CABOS, México.- El aumento de los impuestos de los millonarios en Francia fue criticado por británico David Cameron, quien dijo ayer que Gran Bretaña estaba pronta para recibir a las empresas que huyan de las nuevas medidas fiscales francesas. "Cuando Francia imponga una tasa de 75% para la franja superior del impuesto a la renta desplegaremos la alfombra roja y recibiremos a más empresas francesas", dijo. (AFP)
...Y la respuesta irónica de los franceses
LOS CABOS, México.- Como era de esperar, las críticas de David Cameron al aumento de impuestos del presidente François Hollande no cayeron nada bien en Francia. "No sé cómo se hace para desplegar una alfombra roja a través del canal de la Mancha. Corre el riesgo de hundirse", fue la respuesta irónica del ministro de Trabajo francés, Michel Sapin. "Pienso que se le escaparon las palabras", agregó el ministro francés. (AFP)
Agencias AFP, EFE y Reuters .







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