Compenetrados de lleno en el rol de oposición, precandidatos a diputados nacionales de la alianza de la UCR y el PPS, que encabeza el médico extrapartidario Bernardo Biella, se presentaron ayer en sociedad con fuertes críticas a la reacción tardía del Gobierno frente a la crisis energética que soportan los salteños.
No es un tema menor, dijeron, y expresaron la convicción de que el radical será el próximo presidente del país. No dudaron en pronosticar que Alfonsín accederá al sillón de Rivadavia en segunda vuelta.
La presentación de Biella, de la senadora radical por Cafayate Silvina Vargas y de la diputada capitalina del PPS, Virginia Cornejo, se realizó en el hotel Alejandro I.
También integra la lista el dirigente de Tartagal Walter Ovejero. Este no pudo llegar al acto porque no consiguió nafta para su vehículo.
La falta de combustible fue marcada por Cornejo como consecuencia de la falta de una política energética.
En esta línea aludió a la crisis local e instó públicamente al gobernador Urtubey a que toque las puertas de la Presidencia para encontrar soluciones y vele por todos los salteños.
Los aspirantes alfonsinistas a las bancas de Salta en la Cámara baja nacional señalaron que creen en un país distinto, de los consensos, y donde se privilegie la democracia y el verdadero federalismo.
Estos conceptos fueron marcados como los principales compromisos que llevarán al Congreso nacional.
Cornejo dijo que la diferencia con los candidatos del kirchnerismo local es que no llevarán la bandera “de la rodilla”, levantarán el estandarte del federalismo y promoverán leyes que tengan que ver con las necesidades de los salteños. Ricardo Gómez Diez, del PPS, y José Farizano, de la UCR, compartieron las propuestas de Biella para combatir los virus sociales de la droga, el alcohol, la violencia y la desnutrición.
Tras el acto, por las falta de gas y de naftas, Farizano culpó al Gobierno provincial. El ex diputado dijo que por la reacción tardía que hubo desde el Ejecutivo “no sería extraño que aparezca un cartel que diga “¿Y si ponemos un gobernador?”.





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