La tercera final por el título 2012 de la Liga del Sur culminó empatada 2-2 y en la definición extrema, Lucas Partal agigantó su tarea para consumar la conquista albinegra.
Los albinegros retuvieron el título que habían conseguido el año pasado de manera épica, en el mismo escenario y también ante los albiverdes.
Anoche se pusieron rápidamente en ventaja, que luego no lograron sostener. Sin embargo, por la vía extrema, Lucas Partal se erigió en el héroe al atajar los remates de Matías Salgado y Germán Carnota y convertir el suyo con un preciso envío alto.
Bella Vista, de gran primer tiempo, remontó el tempranero 0-2 con juego prolijo y atildado, aunque progresivamente acusó el desgaste físico y terminó cediendo al momento de enfrentar la definición desde los doce pasos.
El encuentro, seguido por unos 8.000 espectadores, no defraudó las expectativas, al menos en los 45 iniciales. Un hermoso zurdazo de Adrián Monzón al ángulo y un solitario toque Gonzalo Troncoso, tras un esforzado despeje de Juan Manuel Stefanof, estamparon un impensado 2-0, con sólo 6 minutos de acción.
A partir de la diferencia, Liniers se acomodó a las circunstancias. No obstante, se retrasó demasiado y se dedicó a esperar, sin aprovechar los espacios para sacar el contragolpe.
Los gallegos asimilaron el impacto. Nunca perdieron la línea futbolística y en su persistencia de ir siempre por abajo, hallaron su merecido premio. Primero con un autogol de Gabriel Dietrich luego de un puntazo defectuoso de Matías Salgado y posteriormente con un toque corto de Emanuel Riccardi.
En el complemento, ambos bajaron la intensidad. Se cuidaron y arriesgaron poco. Liniers se plantó más adelante, pero recién a los 43 Mariano Mc Coubrey dispuso de una doble chance salvada sucesivamente por Stefanof, con el brazo, y Salgado, en la raya de sentencia.
En el suplementario, el cansancio, los nervios y los calambres le agregaron más incertidumbre al resultado. A los 5, Iván López --reemplazante de Federico Nievas-- no acertó el arco por centímetros con un tiro cruzado y en el cierre del segundo parcial, la valla de los chivos se salvó de manera casi milagrosa estirando el suspenso al desempate por penales.
Y ahí emergió la figura de Partal, que en el tercer y quinto orden de lanzamientos se arrojó a su izquierda y con sus manos aseguró otra estrella para Liniers, en un historial cada vez más nutrido de éxitos en el ámbito liguista.
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