El Parlamento Europeo aprobó ayer una nueva ley que permitirá que los supervisores nacionales tengan potestad para multar a las entidades bancarias que asuman riesgos excesivos en su política de gratificaciones con “bonos” a sus directivos.
En un comunicado, el comisario de Servicios Financieros, Michel Barnier, aseguró que, gracias a la aplicación de esta nueva directiva, se sentarán las bases para evitar nuevas crisis financieras. “Las nuevas exigencias en términos de remuneración y primas envían, en primer lugar, un mensaje político fuerte: no volveremos a las prácticas de antes de la crisis. La UE ha elegido ser pionera en el saneamiento de los modos de remuneración en los bancos”, afirmó.
La medida, que se aplicará a partir del 1 de enero de 2011, se enmarca en la política de austeridad y rigor que preconizan los 27 socios de la Unión Europea (UE) para penalizar a quienes, en el sector bancario, se aventuren a cometer riesgos excesivos. La norma, que lleva por nombre oficial, “directiva sobre requisitos de capital”, fue acordada hace días entre los socios de la UE y la Eurocámara.
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