En la sección “La política y la persona” la legisladora de la Coalición Cívica oriunda de San Fernando habla de diferentes aspectos de su vida en una entrevista exclusiva con el periódico Primera Sección.
En aquellos años de juventud “solo veía compromiso con la comunidad, apoyo escolar o alguna tarea social en algún barrio carenciado, una militancia muy de base y de acompañamiento de los sectores más vulnerables” refleja la legisladora de la Coalición Cívica oriunda de San Fernando. A partir de ese momento nunca dejó de tener militancia política y en 1982 se relacionó con “algunos sectores” de la juventud peronista.
En 1994 se recibió de Psicóloga Social formación que le permite “tener una mirada distinta de la tradicional de la política, a mí me enriqueció mucho”. “Venimos de una historia de transversalidades” titula al recordar su militancia “mas formal” en el Frente Renovador Peronista, trayectoria que complementa en 1995 con su ingreso al Concejo Deliberante de San Fernando en representación del Frente Grande, mandato que renueva en 1999 hasta el 2003.
La crisis del 2001/02 la encuentra en un proceso muy particular “en una banca con un partido que desaparece, prácticamente, y tengo todo un debate con Juan Pablo Cafiero. Podía formar parte del esquema de Amieiro, que era mi destino, pero con el grupo político que conduce el municipio tenía diferencias muy profundas y no vi ninguna posibilidad de trabajo en común. Debía mantener la coherencia de mi trayectoria institucional, y el espacio que me permitía sostener esa coherencia e historia era el ARI”.
¿Coincide en todo con Elisa Carrió?
Tengo profundas coincidencias y sobre todo en cuestiones estratégicas. A veces uno puede tener diferencias en algunas definiciones mas coyunturales, pero tengo la profunda convicción de que para poder modificar cuestiones estructurales en este país se necesitan dirigentes que estén convencidos, que tengan la fuerza, que no tengan condicionamientos para dar vuelta como una media algunas cosas históricas que funcionan en este país. Tengo la profunda convicción que Elisa Carrió representa hoy esa posibilidad.
¿No le parece que ante cada acto eleccionario existe demasiada movilidad de dirigentes de un lado para el otro?
Hay mucha movilidad en todos los espacios políticos. Pero estamos en un proceso, y esto lo hablamos con diputados del Frente para la Victoria, hay como una cultura de algunos dirigentes históricos de procesos partidarios mas cerrados, estructurados. Después estamos los que venimos de esas estructuras vaciadas de contenido que empiezan a licuarse, a abrirse, a transformarse en otras cosas y nosotros formamos parte de esa generación, desde donde desarrollamos espacios alternativos que no son fáciles de construir y sostener. Me parece que todavía hay una etapa de gran movilidad y seguramente va a haber una confluencia en algún momento donde haya otra vez una columna vertebral importante que sostenga un proyecto nacional y popular.
¿Cree que es lo mismo el peronismo de Menem que el de los Kirchner?
No son lo mismo pero si tienen algunos puntos comunes. Para dar un ejemplo, hace poco hicimos una recorrida con un grupo de ambientalistas por la zona costera de Tigre y veíamos todo un desarrollo urbano, una obra muy importante, de levantar la ruta 27 a la altura que levantaron los countries de la zona, dejando en una palangana a los pobladores históricos. Llegando a otra parte, casi con la ruta 26, una inversión de 2 mil millones de pesos en una planta depuradora de agua que trae agua del Paraná que a los primeros que va a abastecer es a todos los countries de esa zona. Entonces la verdad que la primer sensación es: esos recursos son públicos pero en realidad los primeros y los más importantes beneficiarios son esos desarrolladores privados, de esos barrios privados. Esa foto es una foto de la consolidación del modelo de los `90.
¿Cómo definiría la situación del país hoy?
Creo que la situación no está mal, la economía se sostiene pero bueno estamos en el marco de una situación mundial en una crisis diferente a la situación que vivimos en el gobierno de Kirchner (Néstor). Ahí es donde mas fuerte se perdió la posibilidad de hacer un avance real en los cambios estructurales en lo económico y la posibilidad real de la distribución de la riqueza. Me parece que hay una vuelta de rosca que es perversa que es haber agudizado un discurso pero que luego no se tradujo en políticas públicas. Forzadamente con mucha tensión se llega a esta asignación por hijo que se tilda de universal cuando en realidad es discrecional porque todavía no es una política universal, que por supuesto es un avance, porque haber llegado a ejecutar una política que es un reclamo histórico de nuestro espacio y de otros sectores de tener una asignación para quienes quedaron excluidos después de un proceso neoliberal como la crisis del 2001.
Pero también se tomaron medidas totalmente opuestas a la década del los 90
Creo que hay como un hilván en algunas medidas. La estatización de las AFJP, la estatización de Aerolíneas Argentinas, la ley de medios… Si uno ve los títulos y los mira con distancia difícilmente pueda no coincidir. Vengo de una historia que discutió siempre la jubilación en manos del Estado o de haber tenido históricamente una línea de bandera, o por supuesto poder discutir libremente una ley ensamblada en la dictadura como es la ley de medios. Ahora el problema es en nombre de las mejores intensiones qué termina implementando el gobierno. Esta es la situación de riesgo.
¿Cuáles son los proyectos más significativos que ha impulsado en la Cámara?
Tenemos algunos proyectos presentados que ya tienen despacho de comisión y que falta definir su aprobación y tienen que ver con un registro de infecciones hospitalarias que es una cuestión pendiente que tiene una incidencia importante que no tiene hoy el registro necesario para tener una política adecuada a este riesgo sanitario; hay otro proyecto, que tiene alguna postergación, de incluir lo que fue el año pasado la pandemia de la gripe A, dentro del régimen de licencias de los empleados estatales tanto provinciales como municipales sin que les quiten su licencia ordinaria si son afectados por este tipo de pandemia o alguno de sus familiares. También todo lo que tiene que ver con atención primaria de la salud que hoy está en manos de los intendentes pero estamos reclamando otro nivel de recursos para este tipo de atención. En el ámbito laboral, nos estamos replanteando y tratando de discutir lo que tiene que ver con las paritarias a nivel municipal, los empleados municipales tienen que tener su propio ámbito de discusión. Otro es el debate permanente en lo que tiene que ver con la implementación de la ley de infancia.
¿Cuál es la meta en su carrera política?
Yo no tengo ambiciones personales, asumo roles que tienen que ver con mi desarrollo militante, y los roles institucionales los asumo desde ese lugar y me llegaron de esa manera. Nunca tuve una discusión o posicionamiento que tuviera que ver con otro modelo de debate del rol institucional. Claro que soy producto de un colectivo, forma parte de la discusión de mi propio grupo histórico en la política pero no estamos adelantando ni pensando cual sería nuestra estrategia personal.
La persona
Queda tiempo para el esparcimiento, la familia, deportes…
La política no deja mucho tiempo más que para el seguimiento de la actividad de mis hijos y me cuesta mucho guardarme algunos espacios personales. Tengo 4 hijos varones de 31, 27, 18 y 12 que viven conmigo, hoy en realidad dos y medio, uno esta mitad y mitad en lo de la novia, y también conviven algunos días algunos de los hijos de mi marido porque somos una gran familia ensamblada y con mucho movimiento de jóvenes. Yo crecí como militante y no es fácil encontrar huecos para dejar de hacerlo. En general estoy más habituada a juntarme en un barrio a charlar.
Cómo distracción cine, teatro, escuchar música, tv…
Al cine, si puedo, me escapo y trato de ir. Me gusta mucho el cine argentino y lo último que vi fue “El secreto de sus ojos” y “Carancho”. El teatro también me gusta pero no tengo mucha compañía para ir. Uno de mis hijos me esta reclamando y tengo que encontrar ese lugar para llevarlo.
Me gusta la música clásica y la música uruguaya como Jaime Ross, las murgas, el folklore y el tango. Y obviamente la música con la que crecimos como Sui
Géneris, Vox Dei, es decir la música local, porque en aquellos años cuestionábamos la música en inglés, por eso me gusta mucho el rock nacional y puedo convivir escuchando a León Gieco todo el día, me emociona profundamente.
Con la tele y la computadora me vinculo con cierta distancia, prefiero manejar mi tiempo más libremente. La tele no me gusta mucho, sí miro noticieros y tengo que reconocer que si alguna cosa buena encuentro está precisamente en canal “Encuentro” que me parece realmente un logro.


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